junio 03, 2026

Todo orden social, ¿es necesariamente un orden de dominio?

Todo orden social, ¿es necesariamente un orden de dominio?

Bernardo Méndez Lugo*

Carlos Arturo Ramírez Salazar, nacido en Medellín, Colombia y naturalizado mexicano, es doctor en antropología por la UNAM, y durante los últimos años se ha dedicado a dar talleres, seminarios y conferencias sobre su innovadora propuesta: “La realidad virtual semiótica: Elementos fundamentales para una nueva teoría de lo social”.

En charla exclusiva con diarionoticiasweb.org nos habló sobre interesantes conceptos como: Realidad virtual semiótica, ordenes emergentes de integración de la energía materia, estabilización de la reinterpretación, sentido, texto-contexto, contingencia, relaciones, conducta, experiencia humana, cooperación, orden social, poder-dominio y cultura.

-Dr. Ramírez, ¿cuál es el enfoque principal de su propuesta?

En la presente propuesta nos enfocamos a presentar conceptos básicos de una nueva teoría de lo social que rompe con los enfoques previos planteando un novedoso concepto de lo social o lo hasta llamado ahora sociedad. 

Nuestra propuesta consiste en plantear que la única realidad a la cual tiene acceso el ser humano es una realidad que denominamos virtual semiótica.

-¿Cuál es el origen de la realidad “virtual semiótica”?

Si bien esta realidad tiene origen en propiedades de un orden emergente previo como lo es el orden biológico, las propiedades y efectos de este nuevo orden virtual semiótico son exclusivas de él.

-¿Su teoría descansa sobre un planteamiento evolutivo?

Nuestra teoría está montada sobre un planteamiento evolutivo de la energía materia que tiene su inicio en el orden cuántico cogenerando a partir de él, otros ordenes hasta llegar al virtual semiótico que permite un orden de interacción cooperativo que posibilita la emergencia de lo social.

-¿Parte de la experiencia colectiva humana?

Efectivamente, es a través de este orden virtual y semiótico, la experiencia o conocimiento colectivo de los individuos, que genera toda una serie de desarrollos que llamamos cultura y que están encaminados a la sostenibilidad, a la estabilidad de un orden de interacción que, tiene como efecto, la regulación de comportamientos de los individuos en unidades de acción que llamamos sociedades.

-¿Su planteamiento se basa en el análisis de los procesos históricos y las relaciones de poder-dominio?

Así es, entre nuestros planteamientos sostengo, además, de que toda realidad es virtual y semiótica, que lo social es producto de procesos históricos (experiencia) de estabilización de sentidos”(como reinterpretaciones), que orientan las conductas de cooperación en tanto son relaciones de poder-dominio.

-Entonces todo orden social, ¿es necesariamente un orden de dominio?

En efecto, argumentamos que, todo orden social es necesariamente un orden de dominio, por lo que éste sería consustancial a lo social. Para analizar, diremos que, todos los medios sociales apuntan a una estabilización de los sentidos que posibilitan las relaciones de cooperación que dan origen precisamente a lo social.

-¿Estamos hablando de la construcción de la idea de cultura a través de diversos procesos sociales?

Así es, estos medios en lo general corresponden a la cultura, desde las prácticas morales, las éticas y el arte en general, las religiosas, hasta las políticas, las leyes y normas, las guerras, la ciencia, pasando por el humor, los chismes, el mito, los ritos, los gestos, las posturas y hoy día, las fake news, la moda y el consumo en general.

-Su teoría, ¿une las reinterpretaciones históricas vinculadas a la experiencia sensorial o de los sentidos?

Nuestros argumentos describen y explican la historia de la humanidad como la historia de la estabilización de las reinterpretaciones o de los sentidos.

-¿Cómo aplicar su nueva teoría para explicar la realidad política actual en Latinoamérica?
Mi teoría va acorde a los momentos actuales, en ese caso, de América Latina, donde los sentidos de lo que es y debe ser la vida, la sociedad nacional, se enfrentan con violencia, a veces con descaro y cinismo, al saberse que no existe un orden predeterminado, sino que la realidad es pura contingencia y que a través de una serie de mecanismos socioculturales se estabilizan modelos de cooperación y convivencia.

Por ejemplo, la política debe aspirar a estabilizar unos modelos que permitan el desarrollo social armónico que no signifique el sacrificio de unos por los otros, sino que se dé con equidad, reconociendo los proyectos de vida de cada uno de los sectores sociales y del individuo mismo.

Esto implica generar modelos de convivencia que no sean unidimensionales sino plurales. Cada individuo es un mundo, pero debe haber un mundo común, basado en las relaciones cooperativas que permita la construcción de un sentido de libertad, y esto porque la libertad se construye, no es un dato que pre-exista al individuo, la libertad otorgada por la sociedad es, en mi teoría, una expresión de dominio, y esto porque el dominio es orden.

-La cuestión es garantizar el acceso a todos los ciudadanos a definir ese orden de dominio, ¿no puede ser de otra manera, que permita la convivencia cooperativa?.

Debemos aspirar a definir nuevos modelos de dominio, pero no autocráticos sino democráticos. Esto teniendo en cuenta que en mi teoría la política hace referencia a aquellas relaciones de poder dominio en torno a la definición y gestión de los asuntos públicos.

En América latina y el planeta en general, la definición de lo público y su gestión de lo público se ha exacerbado tras la irrupción de sectores antes marginados desde sus prácticas específicas de vida, como lo son las mujeres feministas, los colectivos LGTB+, los pueblos originarios, los jóvenes, los migrantes, que en este caso luchan por ser reconocidos por sus derechos transnacionales en una sociedad globalizada o planetarizada como fuerza de trabajo digna, con derechos humanos como es la misma sobrevivencia.

A esto se agrega ese nuevo sujeto político que irrumpe hoy en día y que son los ciudadanos del futuro que, aunque no han nacido todavía, tienen derechos. Los individuos aún no nacidos es una nueva categoría de actor político mediado por los ciudadanos vivos, así como son mediados los derechos ambientales, los derechos de todo ser vivo o de fuentes de vida como el aire, los ríos y los ecosistemas entre otros.

Eso que digo surge de mi planteamiento teórico de que toda realidad solo puede ser una realidad virtual semiótica. No hay otra, y todas las tendencias de derecha o izquierda saben esto, por eso los sectores conservadores, de derecha, centran su lucha a través de los medios de comunicación e instituciones de legitimación para mantener modelos cooperativos vigentes hasta hoy, pero con efectos desventajosos para otros sectores de la población.

Al saberse que la verdad, la realidad, solo es una posibilidad entre otras porque solo es virtualidad semiótica, la lucha está hoy en ese campo de forma exacerbada, pues no hay un ser objetivo como referente. El dominio siempre se ha dado en torno a la definición de la convivencia cooperativa con orientación a fines, es decir a la producción de la vida.

Foto: geralt

Reflexión final de Bernardo Méndez Lugo

No es sencillo dar una respuesta única ya que prácticamente cada país latinoamericano, tiene sus propios procesos históricos y un desarrollo de sus percepciones sensoriales acordes a sus particularidades evolutivas como mestizaje, guerras, desastres naturales como epidemias, sequías, terremotos, hambrunas, etc.

Estas experiencias marcan las identidades de cada pueblo además de la emergencia de liderazgos políticos y sociales y los triunfos y derrotas de estos movimientos. No se puede generalizar ya que incluso al interior de cada país existen diferencias entre costas y montañas, grandes urbes y parajes rurales o desérticos.

Todos estos factores tienen gran impacto en el imaginario y la sicología de las masas sean urbanas o pueblerinas. Los procesos de mestizaje y las migraciones tienen también mucho impacto en las identidades y sus capacidades de transformación identitaria”.

Con las migraciones, lo extranjero o lo no nacional pierde sentido, y las naciones con gran movilidad asimilan rasgos y prácticas culturales diversas que recrean cooperación y cultura con nuevas narrativas de realidades virtuales semióticas inéditas.

Las realidades virtuales semióticas son parte del conocimiento colectivo y si no somos capaces de comprender y aprender bajo esta realidad virtual semiótica, no podremos entender los retos que tenemos actualmente que son la cooperación dinámica mundial e incluyente.

*Diplomático de carrera en retiro. Fue Cónsul de Prensa en Atlanta y San Francisco CA. Cónsul Alterno en Tucson AZ y Cónsul de Documentacion y Agregado Cultural en Chicago. Cónsul de prensa en Montreal donde se familiarizó con la negociación del TLCLAN y presiones de ambientalistas y sindicalistas canadienses en esos temas y Consejero de Asuntos Económicos y Prensa en Embajada de México en El Salvador participó intensamente en temas migratorios y respeto a DH de migrantes Salvadoreños en México. Actualmente es director ejecutivo de la fundación promigrante Americasinmuros AC. en Cdmx.
Fotos: Pixabay

About The Author

Maestra en Periodismo y Comunicación; directora de noticias, editora, jefa de información, articulista, reportera-investigadora, conductora y RP. Copywriter de dos libros sobre situación política, económica y narcotráfico de México; uno más artesanal de Literatura. Diversos reconocimientos, entre ellos la Medalla de plata por 50 Aniversario de Radio UNAM y Premio Nacional de Periodismo, categoría Reportaje.

Related posts