Arturo Ríos Ruiz
Amarran y toman fotos humillantes a niños en albergues; el DIF indagará el caso.
Funcionarios de áreas especializadas, fueron denunciados ante la CDHCDMX por agresiones extremadamente graves a los chicos que deben proteger.
El Instituto de Atención a Poblaciones Prioritarias de la Secretaría de Inclusión y Bienestar Social CDMX está en el centro de estas irregularidades documentadas con textos oficiales y fotografías. (Nota del diario Crónica, 07/02/2022).
Es estrujante leer los párrafos anteriores, pero más es más dolorosa la indolencia detallada en el curso de la información. Supera todo espasmo, se trata de menores abandonados que son llevados ahí para su mejoría y el trato es condenable, por lo que Claudia Sheinbaun, tiene que actuar de manera emergente.
Se trata de niños en situación de vulnerabilidad
Abandonados o extraídos de familias que los violentaban, en los albergues del Instituto de Atención a Poblaciones Prioritarias del gobierno de la CDMX para cuidarlos a solicitud del DIF. Empero, viven en el terror: Los amarran del cuello a los pies, “porque se portan mal”.
Esclavitud de niños en la ciudad que gobierna una dama que aspira la Presidencia del país, no puede ser que lo ignore y peor, que no actúe lo que se tomaría como una criminal indiferencia. Es inhumano, es deplorable.
Reveló que el asunto está a cargo de un equipo multidisciplinario del DIF-CDMX guiado por Edith Hernández Segura, directora de Atención a Niñas, Niños y Adolescentes en Situación de Vulnerabilidad, en Situación de Riesgo o Desamparo y de Centros de Asistencia Social, adscrita a la Dirección Ejecutiva de la Procuraduría de Protección de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes de la Ciudad de México.
No hay manera de entender tamaña violencia infantil en una dependencia que está para protegerlos, pues se trata de servidores públicos, siervos de la Nación, sin mínima sensibilidad para tratar menores de edad.
Crónica tiene en su poder minutas que refieren casos en los que menores son sometidos tomándolos del cuello o pateándolos. Hay fotografías de ello y, en otras tomas, se muestra el momento en el que se está dando una sustancia a una pequeñita aparentemente dormida o inconsciente.
Es una voz de alerta inaplazable, rescatar a esos niños, castigar a los responsables ejemplarmente y lavar tamaña afrenta infantil que rasga el corazón con imaginar el suplicio a los que los someten.
El reportaje es desgarrador, sacude el alma y enfurece a cualquiera; es unánime el grito de justicia contra los monstruos del Instituto de Atención a Poblaciones Prioritarias de la Secretaría de Inclusión y Bienestar Social CDMX.
