Alejandro Moreno está desplumado
Arturo Ríos Ruiz
Una exclusiva: un grupo de exlegisladores federales y locales de los estados de la República han comunicado a la militancia del PRI, que se suman al posicionamiento de los expresidentes del CEN del partido, donde también participan exgobernadores, y las corrientes de opinión que integran el Frente Nacional “Democracia y Justicia Social”.
Todos, en relación a la exigencia del relevo anticipado de la dirigencia nacional del Partido y la convocatoria urgente a la Asamblea Nacional Extraordinaria.
Sin duda es una respuesta y rebelión contra Alejandro Moreno por los cambios en la dirigencia nacional del tricolor en los diez recientes, que no cayeron nada bien en la militancia, y nos revela que las situaciones en el otrora poderoso órgano político, están en crisis.
Los inconformes aludieron los pésimos resultados del PRI en las elecciones de 2021 y 2022, que sólo ganó una de las 21 gubernaturas con el apoyo del PRD y el PAN en Alianza y perdieron 10 Estados de la República; son la muestra clara que no marcha bien la conducción del Partido. Le buscan arrancar las plumas a Alito.
A lo anterior
Suman el ejercicio de la Presidencia del CEN caracterizada por decisiones personalizadas de la dirección nacional y la falta de apertura, así como la inclusión de grupos sin prestigio y trayectoria en las listas de candidatos a legisladores, alcaldes y gobernadores. Los colores del PRI se destiñen.
No se soslayan los efectos negativos en la opinión pública, críticas en los medios de comunicación, filtraciones que han afectado la imagen del dirigente y que ponen en duda los valores cívicos y éticos del perfil de un liderazgo que debería generar credibilidad y respeto hacia el interior del partido y, en la ciudadanía.
Particularmente, en quienes serán parte de la Alianza que habrá de formarse para competir con posibilidades de éxito en las elecciones que vienen. Se debe tener claro que el período estatutario de la actual dirigencia nacional concluye el 19 de agosto de 2023; fecha límite para que rinda protesta la nueva dirigencia.
Agotados, los procedimientos del proceso interno de elección
En este contexto, la convocatoria para la renovación de la dirigencia, en términos legales y estatutarios, se debe expedir a más tardar en marzo de ese año. Por ello es preciso tener en cuenta que a la dirigencia encabezada por Alejandro Moreno, ya no le corresponderá la atención del proceso electoral 2023-2024.
De acuerdo con el calendario legal, la nueva dirigencia que se elija debe contar con el tiempo necesario para preparar el proceso electoral de 2024, diseño e instrumentación de estrategias, procesos internos de postulación de candidaturas y, sobre todo, la concertación y construcción de alianzas electorales.
La dirigencia nacional de agosto de 2023, cuando vence el período de Alejandro Moreno y de Carolina Viggiano, debe ser sin compromisos, incluyente, abierta, consensos y autoridad moral para postular candidatos, con negociaciones confiables y con Alianza Electoral exitosa que la oposición requiere.
Los Estatutos permiten la renovación de la dirigencia nacional a los seis meses previos al término del período estatutario (Artículo 179 sexto párrafo). Sería muy grave que la actual dirigencia nacional pretendiera permanecer en sus cargos de manera ilegítima más allá de agosto de 2023. Alito está desplumado.
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