La nueva edición de la Estrategia de Seguridad Nacional de EE. UU., adaptada a las políticas del presidente Donald Trump, entre otros temas, que iremos analizando, critica duramente a la Europa de Bruselas, que enfrenta una posible desaparición de su civilización y una erosión de sus principios democráticos.
MSIA Informa
La elite impulsa indica, “restricciones antidemocráticas” contra las “libertades fundamentales en Europa, la angloesfera y el resto del mundo democrático. “Queremos que Europa siga siendo europea, que recupere su confianza civilizatoria”, apunta.
Según el texto, esto es promovido por la Unión Europea y otros organismos transnacionales que debilitan las libertades políticas y la soberanía, además de promover la censura de la libertad de expresión y la supresión de la oposición política, reducir la natalidad y promover la pérdida de identidades nacionales y la autoconfianza.
De hecho, el proyecto de la UE se ha convertido desde hace tiempo en una institución burocrática y anquilosada, centrada únicamente en su autopreservación, en detrimento de las soberanías y el bien común de las naciones europeas. Parafraseando al personaje de Dostoievski en “Los hermanos Karamázov”, se podría decir que la UE actual ama a la Unión y desprecia a la Europa de las naciones.
No es casualidad que la eurocracia y sus socios mediáticos, hayan desatado un coro furioso contra Trump.

