Elisabeth Hellenbroich, desde Wiesbaden*
A propósito de la mención de Jacques Baud a la Rand Corporation; este estudio se titula, “Extendiendo a Rusia: compitiendo desde un terreno ventajoso, el cual preconiza que Rusia debería ser “atraída a un conflicto que incluyese la posibilidad de un conflicto armado en torno de Ucrania.” El título, el índice y el sumario no ocultan nada y arrojan luz sobre una serie de medidas llevadas a la práctica por Estados Unidos para provocar a Rusia e incitarla a una “reacción.”
El capítulo 3, “Medidas económicas,” incluye recomendaciones para dificultar las exportaciones de petróleo, reducir las exportaciones de gas natural, dificultar la expansión de los gasoductos, imponer sanciones y “facilitar” la fuga de cerebros rusos. Por si mismos, dichos puntos confirman claramente las medidas puestas en práctica por Washington mucho antes de la guerra, para arruinar el crecimiento de la economía rusa.
Y no olvidemos el sabotaje del gasoducto North Stream de septiembre de 2023, que, según el periodista especializado en investigación, Seymour Hersh, fue planeada por una unidad especial del espionaje estadounidense ligada directamente al presidente Joe Biden y al secretario de Estado Blinken, en cooperación con el espionaje noruego. Hasta hoy, el canciller alemán, Olaf Scholz, nunca investigó los antecedentes, y, por lo tanto, no contó la verdad a su propia población.
El capítulo 4 se refiere a “Medidas geopolíticas,” armas letales para Ucrania (sic), aumentar el apoyo a los rebeldes sirios, promover el cambio de régimen en Bielorrusia, explotar las tensiones en el Sur del Cáucaso, reducir la influencia rusa en Asia Central, desafiar la presencia rusa en Moldavia.
El capítulo 5, “Medidas ideológicas e informativas”, “medidas políticas para disminuir el apoyo interno y externo al régimen ruso.” (¡)
El capítulo 7, “Medidas marítimas,” incluye el aumento de la postura y de la presencia de las fuerzas navales de Estados Unidos y sus aliados en las aguas adyacentes a la Federación Rusa, en particular en el mar Negro.
El capítulo 8 “Medidas terrestres y multidominios”
Los autores indican el aumento de las fuerzas terrestres de Estados Unidos y de la OTAN en Europa, la realización de maniobras militares, el retiro de Estados Unidos del Tratado de Limitación de Armas de Alcance Intermedio (INF) y la inversión en nuevas capacidades para “manipular las percepciones de riesgo rusas.” (sic)
Ahí está una muestra convincente de que el gobierno de Estados Unidos y algunas de sus unidades de espionaje, al lado de algunos de sus aliados en Europa, estuvieron concentrados sistemáticamente durante varios años en cercar y ajustarle las tuercas a Rusia.
De esto es parte el intento clandestino de estacionar armas nucleares en territorio ucraniano, en Ochakovo, en el puerto de Odessa, nunca mencionado en la gran prensa (InforSperber, 17/08/2017), además del estacionamiento de “sistemas de defensa contra misiles” en Europa Central (Polonia y Rumania) y de la expansión de las tropas de la OTAN en Europa, así como un enorme esfuerzo de propaganda para manipular y provocar a Rusia.
El estudio prueba también que von der Leyen y Blinken no faltaron a la verdad en Davos, en el sentido de que la UE ha practicado desinformación sobre Rusia y de que la OTAN ha estado involucrada en una guerra psicológica y de desinformación contra Moscú, por ejemplo, saboteando la propuesta rusa para un debate amplio sobre la arquitectura de la seguridad de Europa, hecha en diciembre de 2021, insinuando la decisión de invadir Ucrania, en una violación del derecho internacional. Sin embargo, las verdaderas víctimas de esa guerra son los muchos civiles y militares muertos y heridos en Ucrania y en Rusia, y los pueblos de Alemania y de la UE en su conjunto, mientras Estados Unidos está pensando en recoger los frutos de esa guerra geopolítica.
En la sinopsis del estudio
Concluido tres años antes de la invasión rusa de Ucrania (24 de febrero de 2022), los autores se concentran en la recomendación de áreas que “debería hacer que Rusia se ‘extendiese’ militar o económicamente, o hacer que el régimen perdiera prestigio e influencia nacional e internacional.” Sugieren en esencia la expansión de la producción de energía de Estados Unidos y la imposición de sanciones comerciales y financieras a Rusia,” lo que, según ellos, “parecen más susceptibles de tensar todavía más la economía, el gasto del gobierno y los gastos de defensa de Rusia.” (sic)
El estudio destaca también que “los militares ucranianos ya están ‘sangrando’ a Rusia en la región de Donbás y viceversa,” en una clara referencia a la guerra no declarada de Ucrania en Donbás, desde 2015. “Otorgar más equipo y asesoría militar de Estados Unidos podrá conducir a Rusia a aumentar su participación directa en el conflicto pagando el precio por esto. Rusia podrá responder montando una nueva ofensiva y tomando más territorio ucraniano (sic).” Aunque esto puede aumentar los costos de Rusia, también representaría un revés para Estados Unidos, así como para Ucrania. El retorno de importantes fuerzas terrestres de Estados Unidos a Europa las hará más rápidamente disponibles para contingencias europeas y algunas no europeas. Sin embargo, cuanto más cerca de la frontera rusa estuvieran estas fuerzas, mayor será la probabilidad de aumentar la tensión y más difícil será redistribuirlas a otro lugar: lugares en Europa Central pueden, por ello, ser preferibles.”
La sinopsis concluye:
La mayor vulnerabilidad de Rusia, en cualquier competición con Estados Unidos, es su economía,” y resalta que “las medidas más promisoras para crear tensiones en Rusia son aquellas que abordan directamente esas vulnerabilidades, ansiedades y puntos fuertes, explorando zonas de debilidad, minando simultáneamente las ventajas reales de Rusia.”
Y prosigue proponiendo: …Continuar la expansión de la producción de energía de Estados Unidos en todas las formas, en particular energías renovables, y alentar a otros países a hacer lo mismo, maximizar la presión sobre los ingresos de exportación de Rusia, por lo tanto, sobre sus gastos nacionales y de defensa… Las sanciones también pueden limitar el potencial económico de Rusia. Para ser eficaces, sin embargo, tienen que ser multilaterales, involucrando (cuando menos) a la Unión Europea, que es el cliente más grande de Rusia y la fuente de tecnología y de capital, mayor en todos estos aspectos a los Estados Unidos.
Por lo anterior podemos concluir que Jacques Baud está absolutamente correcto al remitirse a que el estudio de 2019, exteriorizó los planes futuros de Estados Unidos en aquel momento. Hoy, apenas unos cuantos especialistas de Occidente han tenido el valor de destapar esa guerra de desinformación y psicológica hace tiempo preparada, que ha desembocado en el “vacío de verdad” sobre la guerra Rusia-Ucrania.
*MSIA Informa
