Amanda McCormick recibió tremenda sorpresa cuando vio que un koala intruso se subió a su árbol navideño que había colocado en la sala de su casa, ubicada en Adelaida, Australia.
El animal se escondió detrás del pino artificial y no dejaba de abrazarlo, pero tuvo el cuidado de no tirar las esferas y adornos; pero a pesar de ello, Amanda lo descubrió.
Enseguida la mujer reportó al polizonte a una ONG local que ayuda a estos tiernos marsupiales; aunque en un principio la operadora que atendió su llamada pensó que se trataba de una simple broma.
