En Japón, un tigre de Bengala llamado Volta, escapó de su jaula en el Parque Safari de Nasu, en la prefectura de Tochigi, y dejó en su intento de huida a tres cuidadores heridos.
El felino, un macho de 150 kilos de peso, atacó a su cuidadora, de 22 años, en un pasillo que conecta la jaula con la zona de exhibición.
Hasta ahí arribaron otros dos empleados del zoológico alarmados por los gritos de la mujer, antes de ser también atacados por el tigre.
Una de las mujeres perdió una mano; mientras que otra fue mordida por el felino en varias partes de su cuerpo. La tercera víctima, un hombre de 24 años, presenta una fractura en la parte posterior de la cabeza.
