enero 21, 2026

Victoria Nuland en Brasil: Presiones por la cercanía con Rusia

Victoria Nuland en Brasil: Presiones por la cercanía con Rusia

MSIa Informa

La cercanía estratégica de Brasil con Rusia y su negativa a adherirse a las sanciones determinadas por los EUA y la Unión Europea (UE) por la guerra en Ucrania, siguiendo la línea de los BRICS y de la mayoría de los países del G-20, ha causado un gran revuelo en Washington. Esto quedó manifestado en una serie de episodios recientes teniendo en la mira al propio presidente Jair Bolsonaro, se busca que Brasil acepte el juego de ser una línea auxiliar de Washington.

En este sentido, es muy notoria la visita a Brasilia de la subsecretaria de Estado para Asuntos Políticos Victoria Nuland, el pasado mes de abril, para una reunión de alto nivel con sus contrapartes del Ministerio de Relaciones Exteriores (Itamaraty).

Manteniendo su truculento manual diplomático, Nuland hizo una crítica indirecta al presidente Jair Bolsonaro, en respuesta a la pregunta de un periodista sobre las críticas del presidente al sistema electoral brasileño. Rápida respondió que manifestaba la confianza de Washington en las fuertes instituciones democráticas de Brasil. Tenemos confianza en sus sistemas. (Valor Económico, 25 de abril de 2022).

En la ocasión

El subsecretario de Desarrollo Económico, Energía y Medio Ambiente, José Fernández, quien acompañaba a Nuland, manifestó la preocupación por la devastación de la Amazonia, dejando en claro que Washington quiere ver resultados concretos en esta área, como dijo al periódico Valor Económico el secretario para las Américas de Itamaraty, Pedro da Costa e Silva.

Recodemos que la Señora Nuland es una veterana articuladora de revoluciones coloridas, siendo una pieza clave en el golpe de Estado que depuso al presidente ucraniano Viktor Yanukovich en 2014, origen de la escalada que llevó a la acción militar rusa contra Kiev.

En clara combinación con Nuland, el periódico O Globo del 30 de abril publicó un artículo del ex cónsul en Río de janeiro Scott Hamilton, Defendiendo la democracia. En el texto, dejando a un lado la diplomacia, el autor habló rudo y afirmó que Bolsonaro quiere sabotear la integridad del proceso democrático brasileño, y que el gobierno de Joe Biden debería ser más agresivo al apoyar las instituciones democráticas independientes de Brasil.

Según dijo, los Estados Unidos deberían dejar claro de modo cristalino al presidente Bolsonaro que un intento de interferir en la integridad del proceso electoral brasileño será objeto de absoluto repudio y de sanciones punitivas a todos los involucrados, impuestas de manera simultánea por un amplio grupo de países.

Desde luego, no faltó mencionar a Rusia. La presencia de Carlos Bolsonaro, (hijo del presidente) su líder de campaña en las redes sociales, en la delegación que en marzo (la visita fue en febrero –n.e.) se reunió con Vladimir Putin, presidente de un país que es un sofisticado manipulador digital de elecciones, debería dejarnos con la pulga detrás de la oreja.

El diplomático dizque jubilado concluyó, subrayando: La hora para los Estados Unidos de manifestarse es ahora, no cuando una crisis esté en curso o después de ella.

Para que quede claro que el Establishment está empeñado en interferir en las elecciones brasileñas

El mensaje fue transmitido directamente hacia mediados de abril, al ministro de Economía Paulo Guedes, durante un seminario celebrado en el Centro de Estudios Estratégicos (CSIS), uno de los más importantes centros de investigación estadounidenses. Guedes fue bastante cuestionado por los interlocutores sobre la neutralidad brasileña en relación con el conflicto. Unos de los participantes, Daniel F. Runde, director del Programa de las Américas del CSIS planteó: Usted descubrirá que existen puntos de vista muy fuertes sobre esto aquí y será interesante ver la respuesta que usted tendrá con su postura (BBC News Brasil, 19 de abril de 2022).

Acto seguido, Runde agregó que “en Washington, nadie cree que su presidente ganará la reelección”.

Dentro de la andanada de presiones no podían faltar las ONG –que  el ex cónsul Hamilton incluyó como parte de las espectaculares instituciones democráticas brasileñas. Así, en paralelo con la visita de Nuland & Cía a Brasilia, un grupo de ellas, congregado en la recién creada Oficina Washington-Brasil (WBO), remitió un dossier de 25 páginas a varios órganos del gobierno estadounidense, pidiendo que los EUA se mantengan vigilantes sobre las elecciones de este año en Brasil, llegando a decir que Bolsonaro pudiera instigar una acción como la invasión del capitolio por seguidores del entonces presidente Donald Trump, en enero de 2021.

Bolsonaro está creando condiciones para un ambiente electoral muy inestable y, si pierde, el mundo debe recordar el ataque del 6 de enero de 2021 al Capitolio de los EUA y estar preparado para dar testimonio de una versión probablemente más extrema de esto en Brasil, dice el documento (BBC News Brasil, 29 de abril de 2022)”.

Reminiscente de la retórica de Trump en 2020, Bolsonaro dice que puede no aceptar los resultados de la elección de 2022, creando un terreno fértil para desinformación y actos extremistas, afirman los autores.

En febrero de 2021

Algunas de estas organizaciones de guerra híbrida/irregular, reunidas entonces en la U.S. Network for Democracy in Brasil (Red de los Estados Unidos por la democracia en Brasil), enviaron al recién juramentado gobierno de Joe Biden un dossier análogo, recomendando una serie de medidas punitivas, entre ellas, la restricción de importaciones de madera, soya y carne de Brasil, a menos que pueda confirmarse que las importaciones no están vinculadas a la deforestación o abusos de los derechos humanos.

El dossier fue elaborado por un grupo de académicos y militantes pertenecientes a las universidades de Miami, Brown, Virginia. Ciudad de New York (CUNY) y al WBO, Greenpeace, Articulación de Pueblos Indígenas de Brasil (APIB), Artículo 19, Instituto Soy la Paz y Asociación Brasileña de Relaciones Internacionales (ABRI). El WBO con sede privilegiada en la capital estadounidense, proclama que su objetivo es “producir conocimiento sobre Brasil y apoyar el trabajo internacional en todos los sectores que necesitan de incidencia, actuación, intercambios bilaterales, producción de conocimientos y de construcción de relaciones de cooperación entre Brasil y Estados Unidos y/o junto a las organizaciones/organismos internacionales que tienen sede en Estados Unidos”.

La entidad es dirigida por un triunvirato integrado por:

  • Paulo Abrão, director ejecutivo, expresidente de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
  • Iman Musa Jadallah, directora de Defensa de Derechos (Advocay).
  • Juliana Moraes, consejera senior, exconsultora de la CIDH y del Banco Interamericano de desarrollo (BID).

Y cuenta también con un círculo de embajadores que apoya sus actividades:

  • Wagner Moura, actor y director de cine.
  • Sonia Guajajara, líder indígena y diputada federal (PSOL-SP).
  • Daniela Mercury, cantante.
  • Gregorio Duvivier, actor, comediante y escritor.
  • Jean Wyllys, periodista y exdiputado federal.

El consejo directivo está presidido por el historiador James Green, profesor de Historia y Cultura Brasileña en la Universidad Brown y coordinador de la U.S. Network for Democracy in Brazil.

El WBO enlista como donadores a la omnipresente Open Society Foundation del mega-especulador George Soros y al Instituto Galo del Mañana, entidad ligada al Grupo de Institutos, Fundaciones y Empresas (GIFE). Aunque todavía no presenta registros financieros, debido a su poco tiempo de funcionamiento, por analogía con otras ONG semejantes, su presupuesto anual de situarse en la zona de entre 500 mil dólares-un millón de dólares.

A pesar de afirmar que no recibe dinero del gobierno de EUA, en la práctica, la WBO opera como una auténtica quinta-columna al servicio de la agenda de Washington para el hostigamiento de Brasil y su postura independiente en el nuevo escenario global catalizado por la operación rusa en Ucrania.

Imagen: Tumisu

About The Author

Maestra en Periodismo y Comunicación; directora de noticias, editora, jefa de información, articulista, reportera-investigadora, conductora y RP. Copywriter de dos libros sobre situación política, económica y narcotráfico de México; uno más artesanal de Literatura. Diversos reconocimientos, entre ellos la Medalla de plata por 50 Aniversario de Radio UNAM y Premio Nacional de Periodismo, categoría Reportaje.

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