abril 18, 2026

¿Y quién toma las fotos?

¿Y quién toma las fotos?

Fotografiar es colocar la cabeza, el ojo y el corazón en un mismo eje: Henri Cartier-Bresson.

Bolivar Hernandez*

¿Y quién toma las fotos? Esta pregunta la hacen muchos de mis seguidores en Facebook, en forma reiterada. Suelo documentar con imágenes o fotografías mis historias cotidianas. La mayoría de mis imágenes no son selfies.

La historia sobre el individuo que toma las fotos se remonta al año 2010, cuando vine por vez primera a Guatemala, tras una larga ausencia de la finca-país, para una convalecencia entre los cuidados de mis hermanos.

Antes y ahora requiero los servicios de un taxi con chofer para moverme en esta urbe y, por fortuna, me encontré a mi escudero, un personaje leal y noble, quien me lleva y me trae siempre que lo necesito.

Es un típico chapín, un guatemalteco como muchos otros, amable, educado, servicial y honesto.

Su biografía es común en esta finca-país

Un migrante indocumentado en los EU, y luego deportado. Trabajador, evangélico, sin vicios, con una familia rota, disfuncional. Está soltero y tiene casi 50 años, sin hijos.

Su oficio es de piloto ( chofer de automóvil), y ha trabajado para empresas y ahora lo hace por cuenta propia con un vehículo rentado.

Por tantos años trabajando como piloto, su salud se ve deteriorada por la inmovilidad y la vida sedentaria que lleva. Come mal, poco, y cuando puede.

Después de mucho tiempo de estar a mi servicio, los viajes largos dentro de la caótica capital, se tornan en pláticas terapéuticas ante los conflictos emocionales de él. Sufre por todo: salud y por la ausencia de amor.

Aparte de ser para mi una especie de secretario particular, también lo he instruido en el arte de la fotografía, y cuando me acompaña a hacer mis diligencias o a comer en restaurantes, no perdemos la oportunidad de tomar varias. 

El ya sabe valorar la luz en interiores y escoger los ángulos idóneos para disparar el obturador de la cámara fotográfica.

El va documentando mi vida con fotografías acertadas, cada vez que eso sea posible. Sus labores múltiples que realiza conmigo, la recompenso con una viático decoroso, comida, y apoyo terapéutico.

Debo añadir que en México, mi fotógrafa de cabecera ha sido la señora bonita de Puebla. Mi escudero no quiere ser fotografiado jamás por mí. Lo entiendo y lo respeto. Su imagen es la que acabo de describir.

*La Vaca Filósofa

Foto: innokurnia 

About The Author

Soy binacional México-guatemalteco, 77 años. Antropólogo, psicoanalista, periodista, ecólogo, ciclista, poeta y fotógrafo.

Related posts