Ícono del sitio DiarioNoticiasWeb.Org

Yo sólo vine a destruir instituciones…

Mary Sandoval*
Las instituciones del Estado son instancias que sirven para administrar, regular y organizar la
convivencia social, a través de la generación de normas y leyes que los individuos ejecutamos
mediante los derechos y obligaciones. En teoría, muchas de ellas las crea el gobernante para beneficio de los ciudadanos; en los hechos, muchas veces, para obtener beneficios personales y de su camarilla.

Empero, hay instituciones que pueden resultar una piedra en el zapato para el gobernante en turno, que busca la manera de destruirlas o de ejercer el control absoluto. López Obrador no se escapa de dicha tentación. En esta oportunidad, me abocaré en tres instituciones que son de suma importancia para la democracia y finanzas de nuestro país: el Instituto Nacional Electoral (INE), el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) y Banxico.

Recordemos que el antecedente del INE fue el Instituto Federal Electoral (IFE), el cual surgió como resultado de los conflictos postelectorales del año 1988, que provocaron una serie de reformas a la Constitución Política aprobadas el 4 de abril de 1990, las cuales se publicaron dos días después, así como la expedición de una nueva legislación reglamentaria en materia electoral federal.

Para el 4 de abril del 2014, se llama como actualmente lo conocemos, y es el órgano que se encarga de organizar las elecciones presidenciales, elecciones de diputados y senadores, así como ahora se encargará de organizar la consulta de revocación de mandato.

Como todos sabemos, este Instituto se encargó de la organización de los comicios presidenciales del
2018, en donde López ganó con un porcentaje del 54%, aproximadamente 30 millones de votos.

Surge la pregunta: ¿Por qué el titular del Ejecutivo quiere destruir al organismo que lo proclamó ganador de la presidencia de la República en el 2018?

Para responder, viene a mi memoria que en la época del priato, éste se encargaba de organizar los comicios, inclusive, el presidente, por dedazo, elegía a su sucesor; por lo que…

López Obrador quiere volver a esa época dictatorial del PRI, amén de que odia la autonomía de las
instituciones y, lo peor del caso, acabar con el prestigio del Instituto Nacional Electoral.

Enrique Quintana, en su columna titulada ¿Porqué AMLO ve al INE como una amenaza?, publicada el 10 de enero pasado, en El Financiero, dice que el INE organizó ya cinco elecciones presidenciales. En tres de ellas hubo alternancia en el poder Ejecutivo. (…) El debilitamiento de la autoridad electoral, con el pretexto de que gasta mucho dinero, es la premisa para debilitar la posibilidad de la alternancia.

El escenario óptimo para el presidente de la República es la realización de una reforma electoral que modifique sustancialmente al INE y al TEPJF, para desarticularlos.

Dos escenarios para dañar al INE:

Queda claro ahora, ¿por qué la urgencia de López para sacar su reforma constitucional en materia electoral? Más en este año, donde se juegan cinco elecciones para gobernador: Aguascalientes, Durango, Hidalgo, Oaxaca, Quintana Roo y Tamaulipas; y en 2023 vendrán los comicios en la joya de la corona, el Estado de México.

Y viene una ocurrencia más del Ejecutivo…

Pasando la revocación o ratificación de mandato, ya advirtió que mandará una iniciativa de reforma constitucional en materia electoral, en la que pretende que los consejeros del INE y los magistrados del TEPJF, sean elegidos por medio del “voto popular” del pueblo bueno y sabio.

Pasando la revocación de mandato, vamos a enviar una iniciativa de reforma a la Constitución para garantizar la democracia en México, que ya no haya jueces con actitudes tendenciosas en la electoral, esto es que no haya consejeros; que no haya magistrados que no tengan vocación democrática. Y también que se garantice el voto libre, secreto, que no haya fraudes electorales.

Para el mandatario, garantizar la democracia participativa significa garantizar sus propios intereses al elegir a los candidatos para los consejeros del INE y los magistrados del TEPJF, a los cuales pueda dominar y controlar a su antojo. Como lo hace con los demás poderes, que sólo son sus floreros.

Para que el presidente y sus lacayos de Morena logren sacar esta reforma constitucional, tendría
que tener la mayoría calificada en ambas cámaras del Congreso de la Unión, pero así como están
las cosas, veo muy difícil que esa reforma salga.

En un remoto escenario de que se aprobara el nuevo y peligroso capricho de López, estaríamos ante la destrucción de la democracia que hombres y mujeres valientes y demócratas, lograron construir en nuestro país con el paso del tiempo.

Banco de México (Banxico)
El Banco de México (Banxico) se fundó el 1 de septiembre de 1925, como parte de los esfuerzos en materia presupuestaria por parte del entonces Secretario de Hacienda, Alberto J. Pani y al apoyo del
presidente Plutarco Elías Calles.

En el portal de Banxico, se menciona que al recién creado Instituto se le entregó, en exclusiva, la facultad de crear moneda, tanto mediante la acuñación de piezas metálicas, como a través de la emisión de billetes.

Así, se le encargó regular la circulación monetaria, las tasas de interés y el tipo de cambio. Asimismo, se convirtió al nuevo órgano en agente y asesor financiero y banquero del gobierno federal, aunque se dejó en libertad a los bancos comerciales para asociarse o no con el banco central.

Siendo presidente de la República Carlos Salinas de Gortari, el 1 de abril de 1994 se reformó el artículo 28 constitucional mediante el cual se le otorgó la autonomía a Banxico y el mandato prioritario de
mantener el poder adquisitivo de la moneda nacional.
La Junta de Gobierno del Banco de México la conforman el gobernador y cuatro subgobernadores.
Realizan reuniones en política financiera para tomar decisiones en beneficio de la economía del país;
lo más importante, es que todo lo que se trate y las decisiones que se toman en las reuniones, se
guardan en secrecía.

Este es un punto muy importante: Recordemos que el pasado 24 de marzo, AMLO se adelantó al informar del aumento de la tasa de interés en 50 puntos, y eso se iba a dar a conocer a las 13 horas por parte de la Junta de Gobierno.

El bulto López lo anunció así:

La decisión de ayer la tomaron en Banxico por unanimidad y respetamos la autonomía. Espero que resuelvan pronto en Estados Unidos, porque tengo información que hay, como en Europa, mucho malestar por el incremento de los precios, cada país tiene su política. (…) Nosotros vamos a tener una tasa de interés del 6.5%.

Después de todo este relajo que armó el presidente, pidió “disculpas”. Según él, dice que quien le
informó de la decisión que tomó la Junta de Gobierno de Banxico fue el secretario de Hacienda,
Rogelio Ramírez de la O.

El artículo 45 de la Ley de Banxico trata dos cosas muy importantes:

Así que de acuerdo a lo anterior, Ramírez de la O no tenía porqué informar de lo que se acordó en la reunión, salvo que la Junta de Gobierno haya dado la autorización. Si bien, por cortesía, se le comenta al mandatario en turno, éste no tenía porqué ser el vocero de las decisiones que se toman en el banco central.
Pero, como Poncio Pilatos, el tabasqueño se lavó las manos; dijo que él no sabía que no se tenía qué hacer público los datos del aumento de la tasa de interés. Su imprudencia provocó vaivenes en el mercado financiero. Bueno, qué podemos esperar de un político aldeano que dice que ni siquiera sabe llenar un cheque bancario.

Foto: @BANXICO

*Egresada de la licenciatura en pedagogía por la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM.
Una de mis pasiones es el periodismo de opinión
Mi blog: La Centinela Política
Comulgo con dos magníficas frases de Gabriel García Márquez: Ser periodista es tener el privilegio de cambiar algo todos los días y La prensa es la artillería de la libertad.
Salir de la versión móvil