Argentina continúa un nuevo confinamiento de nueve días por el que se ordenó la suspensión de toda actividad no esencial en las regiones de la nación sudamericana de alto riesgo por la segunda ola de nuevo coronavirus, que está dejando récord de decesos, contagios y elevando dramáticamente la ocupación hospitalaria.
Ante ello, el gobierno de Alberto Fernández impuso que las personas deben permanecer en sus residencias y solo podrán circular en los alrededores de sus hogares, entre las 6 de la mañana y las 6 de la tarde; o por razones especialmente autorizadas, en las zonas de alarma sanitaria.
Solo comercios esenciales
Además, quedaron suspendidas las actividades sociales, económicas, educativas, religiosas y deportivas en forma presencial.
Solo pueden operar los comercios esenciales (como de venta de alimentos, medicamentos y artículos de limpieza); y los comercios no esenciales únicamente podrán operar mediante la entrega a domicilio o retiro en el local.
Durante las últimas semanas se ha presentado un vertiginoso aumento de los casos de nuevo coronavirus que puso en tensión, con riesgo de colapsar, el sistema nacional de salud argentino, con una ocupación de unidades de terapia intensiva del 73,1 por ciento.

