El septuagenario contactaba a sus víctimas en antros, las llevaba a su casa, asesinaba y descuartizaba; su última víctima fue Reyna González, vendedora de aditamentos de celular en Tlalnepantla.
Al ser detenido
Andrés Filemón confesó el feminicidio de Reyna, con quien presuntamente sostenía una relación sentimental que terminó en su muerte en un arranque de ira, luego de que ella intentó terminar el noviazgo.
Tras el resguardo del inmueble y las excavaciones dentro de la casa de Andrés, se han localizado hasta el momento tres mil 787 restos óseos, los cuales podrían ser correspondientes a 17 personas.
En tanto, la Fiscalía General de Justicia del Estado de México señala que las excavaciones en la vivienda podrán extenderse a una cuarta zona, la cual corresponde a tres habitaciones más del inmueble.

