junio 01, 2026

El lobo y el cometa: Leyenda Azteca

El lobo y el cometa: Leyenda Azteca

 

Arturo Rios

Hace ya mucho tiempo, cuando todo era naturaleza y el hombre no había sido creado aún por los dioses, en el Cerro de Guizachtlán vivía un Coyote que tenía la piel del color del oro, suave y brillante como las plumas del quetzal.
Se trataba de un animal muy tierno, nada agresivo y sí muy dulce, de mirada bonachona. Lo que más destacaba eran sus ojos: Negros como el azabache y luminosos como las luciérnagas.
Por las noches
Caminaba hasta la cima del cerro, después de bañarse en un arroyo y acicalado hasta quedar de una belleza majestuosa. Entonces, en medio de la magnífica naturaleza que lo rodeaba, veía a Nana Cutzi, la Diosa Luna.
Estaba rodeada de miles de estrellas y de las Pléyades que él conocía como sus Cabritillas. Una de esas noches en que el Coyote se entretenía mirando hacia el infinito, vio un puntito en el Cielo.
El punto crecía y se dibujó una mujer que hacía alarde de su belleza, y le gustaba que Coyote la admirara. Era tan bella que opacaba a todas estrellas. Las Cabritillas al verla majestuosa, le tuvieron envidia, pues las superaba en brillo y belleza.
A partir de entonces, la paz ya no existía en el firmamento, todos estaban molestos por la arrogante belleza iluminada que opacaba a todos.
El Cazador del Cielo, Orión, se acercó a Coyote y le dijo:
-Querido Coyote, hermano, esa mujer que apareció en el Cielo es bella, ostentosa y atractiva, pero no te preocupes, no durará mucho tiempo, pronto desaparecerá para irse a otros espacios siderales. Es un cometa y tardará muchos años en regresar.
FUENTE Leyendas prehispánicas
Foto: mohamed_hassan

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Soy un hombre y periodista independiente, no tengo partido político. La crítica es mi posición. Me titulé a los 65 años y tengo 74. Mi vida es el Periodismo.

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