Arturo Ríos Ruiz
Si bien es prematura la sucesión presidencial, adelantada por el propio presidente, se vale analizar la situación y este momento político en el que mandatario no logra consolidar su régimen y ya piensa en su propia sucesión, sus preferencias están muy marcadas por Claudia Sheinbaum.
Aunque después, para despistar, dio a conocer más nombres de otros que, con los días, la mayoría se quedaron en eso y de ellos, sólo Marcelo Ebrard se mantiene, incluso en preferencias arriba de la dama que copia frases de su mentor, exhibiendo deficiencias creativas y carencias en la rudeza de la política.
Sin ser mencionado por el dedo mayor, Ricardo Monreal se filtró a la jugada; astucia, mañas y experiencia lo mantienen posible y juega sus cartas mediáticas. Aunque ocupa un cuarto lugar en preferencias de encuestadoras debajo de Adán Augusto López, titular de Gobernación.
La inclinación por Sheinbaum
Ex explicable: Serviría para instaurar un Maximato, la docilidad, entrega y gratitud de quien, sin él, no hubiera llegado a ninguna parte y cimentado por su clara incapacidad, lo que la haría dependiente. Su utilidad sería la primera mujer presidenta de México. ¡Nada menor!
A Marcelo lo tienen con un hueco profundo, Santiago Nieto, que renunció forzado por el repiqueteo de su boda; el canciller fue quien acercó al ex de la UIF con el entonces candidato de Morena y de ahí aseguró el cargo en el régimen. Atrás dejó la infame jugada que soportó en el PRI, de Peña Nieto.
Pero a la vez, es una ventaja malévola política, imaginémonos que, cómo todo funcionario experto, Santiago Nieto sabe de los secretos de los encumbrados morenos referente a sus manejos de los dineros, propiedades y negocios al amparo de los cargos. Incluso de la familia “real” de Palacio… ¡Toda una bomba!
Con lo anterior, cobra fuerza Marcelo para una negociación de alto nivel que se antoja forzada, dada la actitud indeclinable de alguien que sólo acepta su voz como expresión de mandato y exige sumisión ciega, que no se nota de parte del canciller de apellido francés.
Queda Monreal, el más independiente de todos, que incluso, distinto a la cargada contra Nieto, lo invitó a colaborar en el Senado, en una conveniencia por sus secretos, disfrazada de apoyo moral que el aludido le gradeció en términos de masonería: Estoy en sueños.
El zacatecano se coló sin apoyo abierto del presidente y ya juega con apertura, opina, propone y hasta lanza retos arropado en el fuero y cargo de elección como poder legislativo y ya tiene sus seguidores. No descartamos alianza con el de Relaciones Exteriores.
Claudia lanzó la frase alejada de realidad: Que no necesita establecer pactos con ambos para evitar el fuego amigo. ¡Las patadas están debajo de la mesa!

