Para la próxima década, está previsto el lanzamiento del telescopio espacial James Webb, el principal observatorio de la NASA, desde la Guyana Francesa, situada en las Antillas, en Sudamérica.
Los expertos señalan que el observatorio espacial más poderoso del planeta estudiará exoplanetas de formas nuevas, responderá cuestionamientos sobre nuestro sistema solar, y permitirá observar de una manera diferente el cosmos.
Una tarea muy importante para Webb será observar las atmósferas de los exoplanetas, a fin de saber cuáles son potencialmente habitables, en la búsqueda actual de vida fuera de la Tierra.

Científicos de todo el mundo
Utilizarán el tiempo asignado con el telescopio para observar y analizar la estructura del universo en sí misma, así como un espectro amplio de planetas, agujeros negros, galaxias y estrellas.
El telescopio viene equipado con un espejo que puede extenderse 6,5 metros.
Una vez que esté en el espacio, esta longitud permitirá que recoja más luz de los objetos que detecta. Y cuanta más luz capte el espejo, más detalles observará el telescopio.
A decir de la Nasa, Webb actuará como un detective de infrarrojos, detectando luz que resulta invisible y revelando regiones del espacio que, de otro modo, permanecerían ocultas.

