Fue en Reino Unido, donde la variante Ómicron, del SARS-COV-2, ha cobrado la vida de su primera víctima.
El ministro de Sanidad, Sajid Javid, confirmó que hay al menos diez personas hospitalizadas por esa variante, cuyos casos confirmados ya superan los tres mil.
Por su parte, el primer ministro Boris Johnson, desmintió que las personas infectadas por Ómicron sufran de síntomas más leves que con la variante Delta, la dominante hasta el momento, pues aún no existen bases científicas que confirmen que sea así.
Pidió a la población británica a inocularse cuanto antes con la tercera dosis, la de refuerzo, para protegerse ante el maremoto Ómicron que se avecina.

