El pasado 21 de enero tuvo lugar una conversación de 90 minutos en Ginebra, Suiza, entre el secretario de Estado de Estados Unidos, Anthony Blinken, y el ministro de Relaciones Exteriores de la Federación Rusa, Serguéi Lavrov, para intercambiar puntos de vista sobre la posibilidad de resolver la crisis en torno a Ucrania y encontrar una respuesta a las demandas de Rusia de garantías de seguridad.
Una mirada atenta a las conferencias de prensa de ambos funcionarios nos deja la impresión de que ambos encargados de negocios internacionales “hablaron de fines contrarios”, al tiempo que ambos diplomáticos por lo menos reafirmaron “formalmente” la intención de que el diálogo continúe en el futuro.
En la conferencia de prensa el secretario de Estado del gobierno de Biden, reiteró varias veces la amenaza que el gobierno de Estados Unidos ha enarbolado los últimos días, es decir, que Rusia, para Estados Unidos y la OTAN, es un agresor y que tendrá que enfrentar las consecuencias si llega a invadir Ucrania.
Expuse la posición de Estados Unidos y de nuestros aliados y socios europeos de que respaldamos con firmeza a Ucrania en apoyo de su soberanía y de su integridad territorial. Fuimos claros. Si alguna fuerza militar rusa atraviesa la frontera ucraniana, esto es una nueva invasión. Esto provocará una respuesta fuerte, severa y unida de Estados Unidos y de nuestros socios y aliados, afirmó. Luego, Blinken afirmó, es la opción a la que Rusia se enfrenta hoy. Puede elegir el camino de la diplomacia que conduce a la paz y a la seguridad o el camino que solo llevará al conflicto, a severas consecuencias y a la condena internacional. Estados Unidos y nuestros aliados y socios de Europa estamos listos a enfrentar a Rusia en cualquiera de esos caminos y seguiremos al lado de Ucrania.
Blinken declaró en repetidas ocasiones que Estados Unidos hará todo para apuntalar las fuerzas militares de Ucrania y que está trabajando estrechamente con sus aliados en un plan para “reforzar la OTAN”. Mencionó que Estados Unidos ha entregado 650 millones de dólares a Ucrania y que está comprometido a donarle más todavía. De aquí se desprende la extrema peligrosidad del mensaje que Blinken y el gobierno estadounidense están enviando. Aunque Blinken informó que Rusia recibirá “una respuesta escrita a su solicitud de seguridad”, parece que no hay ningún interés para responder a las exigencias expuestas por los rusos.
Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, fue muy firme en su conferencia de prensa. En particular cuando fue interrogado por un periodista de la BBC sobre hasta qué punto Rusia consideraba a Ucrania “como su zona de influencia”.
Lavrov declaró:
Nosotros no reclamamos zonas de influencia, pero lo que hace la OTAN respecto a Ucrania muestra claramente que la OTAN ve a Ucrania en su esfera de influencia”. Al ser interrogado sobre diferentes acuerdos de seguridad.
Lavrov indicó:
Nuestra experiencia al trabajar con nuestros colegas occidentales sobre la seguridad europea contiene abundantes ejemplos de promesas que se hicieron y que nunca se cumplieron. Ya he mencionado las palabras del entonces presidente de Estados Unidos Gerald Ford inmediatamente después de la firma del Acta Final de Helsinki en 1975: ‘La historia juzgará esta conferencia no por lo que dijimos hoy aquí, sino por lo que haremos mañana -no por las promesas que hacemos, sino por las promesas que cumpliremos’. Nuestros colegas estadounidenses y europeos occidentales y los miembros de la OTAN no son muy buenos para esto. Hoy escuchamos algunos de los mismos argumentos sobre la libertad de elección de alianzas y de uniones militares.
Señalamos algunos documentos en los que esta libertad se definió por la necesidad de evitar cualquier paso que pudiese reforzar la seguridad de un Estado a expensas de otro. Le pedimos a Anthony Blinken y a su equipo que explicaran cómo interpretaban esta parte del compromiso que la OCSE adoptó como norma política y lo afirmó repetidas veces. Está fue una reunión intermedia. El secretario de Estado Anthony Blinken dijo que estaba satisfecho con el intercambio de puntos de vista, lo cual les ayudaría para que la semana entrante (esto fue subrayado varias veces) nos presenten una respuesta escrita.
En respuesta a la pregunta de cómo el Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia responderá a lo que el Departamento de Estado ha afirmado en una declaración de la reunión de Ginebra y en qué medida el aumento de los abastecimientos de armas de Estados Unidos y del Reino Unido a Ucrania afectarán las conversaciones, Lavrov respondió:
Los documentos que el Departamento de Estado preparó especialmente para la reunión de hoy son ilegibles”. Tenemos una unidad especial encabezada por un funcionario del ministerio que se supone que los estudiaría todos. La respuesta ya se ha hecho. No creo que se necesiten más comentarios. Basta con revisarlos, leer cualquier página para comprender que nada de ellos supera un escrutinio crítico. En la mayoría de los casos son puras mentiras.
Aparte de las amenazas, conversamos de Ucrania. Nuestros colegas una vez más quisieron concentrarse en los asuntos de la frontera ruso-ucraniana. Trataron de hacer que todo dependiera de la necesidad de la “desescalada”. Esto ya se ha convertido en un mantra. Terminamos por acordar que la semana entrante se nos entregarían respuestas escritas a todas nuestras propuestas. (…) No excluimos que toda la histeria alimentada por nuestros colegas occidentales se trate de que por lo menos el régimen de Kiev se aparte de su determinación de sabotear por completo los acuerdos de Minsk, en incluso de provocar alguna intervención militar en Donbass. (…) Por nuestra parte, respondimos a todas las preguntas que nos fueron hechas. Nuestros colegas occidentales admiten que se trata de territorio ruso; sin embargo ‘hemos congregado demasiadas tropas’. Cuando sucede lo mismo con las tropas estadounidenses en Europa la respuesta es que no es asunto nuestro. Anthony Blinken y yo hablamos francamente al respecto. El aceptó que el diálogo debería ser más sustantivo. Espero que prevalezcan los pensamientos sensatos, aunque no hay ninguna garantía.
Al final de su conferencia, Lavrov habló sobre la preocupación de Rusia por “las armas y los cientos de instructores militares que están inundando Ucrania desde Estados Unidos y que Estados Unidos no quiere quedarse atrás”. Subrayó que dijo a Blinken que Estados Unidos debería ejercer su influencia en el papel de Kiev para cumplir los acuerdos de Minsk. Calificó estas conversaciones en Ginebra de “constructivas y señaló que Rusia espera las respuestas por escrito sobre su pedido de una Estructura de Seguridad Europea.
Club de Debates de Valdai: La Estructura de Seguridad Europea en juego
Una idea muy importante fue discutida en el seminario auspiciado por el Club de Debates de Valdai titulado “Un juego de tres movimientos: ¿Será posible evitar el Zugzwang?
El seminario, realizado el 19 de enero, luego de las reuniones de Ginebra, Bruselas y Viena, comenzó con la declaración del viceministro de Relaciones Exteriores de la Federación Rusa, Serguéi Ryabakov, quien calificó de crítica la situación de la seguridad europea, ya que Estados Unidos y la OTAN están usando a Ucrania como palanca para presionar a Rusia. En referencia a la reunión de Ginebra, seguida del debate de Bruselas entre Rusia, la OTAN y la OCSE, Ryabakov subrayó que todas esas conversaciones ayudan a entender mejor la posición de cada uno.
Tenemos que obtener las garantías legales obligatorias que muevan todo a las fronteras de 1997… No estamos dispuestos a esperar eternamente ni a hundirnos en un marasmo diplomático y burocrático. Necesitamos una respuesta clara por escrito
Al hablar de las reuniones anteriores entre Rusia, la OTAN y la OCSE, dijo que estas habían permitido un mejor entendimiento del pensamiento y de las posiciones de cada una de las partes; Moscú prefirió negociar primer con los estadounidenses porque involucrar a una gama amplia de países en las negociaciones se convierte en algo “contraproducente”.
Su discurso fue seguido por el de un politólogo estadounidense, el profesor John Mearsheimer, de la Universidad de Chicago (quien participa regularmente en las reuniones del Club de Valdai). Mearsheimer fue algo pesimista con la crisis actual:
“Fue decisión de Washington en 2008 convertir a Ucrania en un baluarte occidental en la frontera con Rusia”. Señaló tres aspectos que explicarían esto:
- Estados Unidos está interesado en expandir la OTAN hacia el Este
- Incluir a Ucrania en la OTAN y
- Ellos iniciaron una revolución naranja en Ucrania con el pretexto de convertir a Ucrania en un baluarte occidental. Rusia , dijo que eso era “inaceptable”.
En 2014 estalló la crisis en Ucrania
Y el “gobierno de Biden sigue haciendo de Ucrania un baluarte occidental. Argumentan que Ucrania es ‘soberana’ respecto a la OTAN y están armando y entrenando las fuerzas militares ucranianas”.
Mearsheimer señaló lo que él razona ser una verdadera paradoja, es decir que “Estados Unidos insiste en el derecho soberano de Ucrania de Unirse a la OTAN, pero no tolera una situación similar en su propio hemisferio”.
Estados Unidos no reconoce su propia Doctrina Monroe para Rusia, según la cual ninguna potencia distante tiene derecho a formar alianzas en el Hemisferio occidental. Según la lógica del equilibrio de poder que subyace en la Doctrina Monroe, Estados Unidos se niega a aceptar que Rusia tenga su propia Doctrina Monroe. Los líderes rusos han recalcado que la política de Biden es inaceptable y que les preocupa que los estadounidenses empantanen las conversaciones. Los rusos piensan en las “respuestas asimétricas duras.
Resumió su apreciación al señalar que “el gobierno de Biden no satisface a los rusos”. El motivo es que: a) La política estadounidense hace operaciones en el mundo siguiendo el patrón de una intensa “rusofobia”, en la que “Estados Unidos es el bueno” y “Rusia el malo”. Si “hacemos concesiones a los rusos esto implica hacer concesiones a Adolfo Hitler” (sic). Todo es blanco y negro. b) La noción de la expansión ilimitada de la OTAN está engranada profunda y sacramentalmente en el pensamiento occidental. c) El presidente Biden en el frente doméstico está en graves problemas. Si tuviese que hacer concesiones, sería atacado por los demócratas y por los republicanos y tendría que pagar el precio. d) Los estadounidenses temen que China vería esto como un signo de debilidad y se movería contra Taiwán. En conclusión, la “intransigencia estadounidense está al orden del día”.
La neutralidad, posible opción para Ucrania
Luego del profesor Mearsheimr habló Malcolm Rifkind, exsecretario de la Defensa y del Exterior del Reino Unido.
Sobre las propuestas rusas de las que esperan una respuesta escrita, Rifkind dijo que entendía lo que hacían. Por un lado se dice que las tropas de la OTAN tienen que retirarse ¿Y qué con las tropas rusas de Crimea y de Donbass? Dijo que él “se opone firmemente a que Ucrania se integre a la OTAN, como lo estuvo con respecto a Georgia.
Como una posible solución de la crisis, Rifkind sugirió: “En términos de la seguridad de Ucrania hay un aspecto que habría que considerar con toda seriedad. Neutralidad. Al igual que en Austria, donde se acordó la neutralidad y la retirada sus tropas. Otra cosa, si Rusia quiere resolver el tema de Ucrania, Putin debe dejar de hablar de la Gran Rusia (pasada de moda). El imperio ruso desapareció”.
En el periodo de debates se le preguntó al viceministro Ryabakov si Rusia no estaba bajo el “Zugzwang” al haber congregado 100 mil soldados en el territorio ruso cerca de la frontera rusa, a lo que respondió: “No hay peligro de una guerra a gran escala en Europa. No vamos a atacar ni a golpear ni a invadir. Esto ya se ha dicho docenas de veces. Vemos la amenaza de que Ucrania se integre cada vez más a la OTAN sin ser miembro de ella (…) Estados Unidos quieren ampliar la crisis. No hemos emprendido nada. Solo estamos haciendo ejercicios”. No hay motivos de preocupación. Pero claramente señaló que la fórmula de una moratoria de la expansión de la OTAN no es lo que Rusia quiere. “Necesitamos garantías legalmente obligatorias contra la expansión de la OTAN. No estaremos satisfechos con esa fórmula”.
*MSIa Informa

