El Índice de Precios al Consumidor (IPC) subió un 8.5% para el año que finalizó en marzo pasado, sin ajustar por cambios estacionales, superando el 7,9% de febrero, igualando así un índice no visto desde diciembre de 1981.
De acuerdo con datos publicados por la Oficina de Estadísticas Laborales, la inflación no da tregua en Estados Unidos, y el mes pasado, la mayor parte del incremento fue impulsado por un aumento en los precios de la gasolina (más del 18%) y de los alimentos (8.8%). Fue el mayor aumento desde mayo de 1981.
Ello, agudizado por el conflicto de Ucrania, que hizo que los mercados mundiales de materias primas se descontrolaran, así como por un repunte en los costos de la vivienda.
Los costes de la energía aumentaron un 32% durante el último año. Los boletos de avión, el mobiliario, la atención médica y los seguros de vehículos automotores también aumentaron de precio.

