junio 02, 2026

El calvario para los docentes, llega hasta los niveles universitarios

El calvario para los docentes, llega hasta los niveles universitarios

Bolivar Hernandez*
El 15 de mayo se celebra en México el Día del Maestro. Es una triste fiesta por la situación salarial del magisterio, porque los sueldos son miserables, ya que desaparecieron las prestaciones sociales al cambiar el régimen de contratación, ahora por honorarios.
Los contratos son cada seis meses, renovables o no, de acuerdo al criterio de los directivos de las universidades públicas y privadas.
El calvario para un profesor que vive de sus ingresos como docente universitario, se reactiva cada semestre, al tener que peregrinar por los despachos de los directores, para suplicar les sean otorgadas algunas horas. O bien, les asignen varias materias que, en conjunto, representen un ingreso decoroso.
Es una humillación el tener que suplicar la asignación de un número de horas frente al pizarrón, para tener un salario decoroso. Para lograr ser favorecido por la gracia de un director de carrera, no basta tener los títulos académicos necesarios. Para enseñar en el nivel licenciatura es necesario contar con un título de maestría, y para enseñar en el nivel de maestría, se debe tener un título de doctor.
Pese a la meritocracia imperante en el sistema de enseñanza superior
Donde cuentan los “cartones”, títulos, certificados, acreditaciones, etcétera, para la obtención de los contratos por honorarios, no es en forma automática que se puede obtener el salario correspondiente al grado obtenido.
Por ejemplo, se logra el título de doctor y se imparte cátedra en el nivel de maestría, pero el sueldo de ese maestro con un nuevo doctorado, no se hace realidad sino hasta un año después, en el mejor de los casos. Se le paga como a un docente con maestría.
Las universidades privadas suben los precios de las colegiaturas a los estudiantes con frecuencia, sin embargo, los aumentos salariares a los profesores no corresponden con ese ritmo del aumento de las colegiaturas de los alumnos.
Para que un maestro obtenga la asignación de un número de horas frente al pizarrón, o un determinado número de asignaturas, que sean dadas por razones académicas y de buen desempeño, no siempre es así.
Hay un grupo de maestros incondicionales de los directores, ya sean buenos o pésimos maestros, eso no importa tanto, se les conoce como los propietarios vitalicios de ciertas asignaturas. Son materias con dueños fijos, inamovibles.
A los profesores que no son comparsas de los directivos de las carreras
Se les ofrecen asignaturas que se imparten en horarios extremos, o muy de madrugada o tan noche, que da miedo. O bien, se les ofrecen materias consideradas como optativas, poco relevantes, etcétera. Los directores de las carreras son unos pequeños emperadores o señores feudales con un grupo de siervos o con personas que les sirven como un coro de aduladores.
Alquilé mis servicios profesionales a la educación superior por más de 45 años. Puedo decir como dijo José Martí acerca de los EEUU, “Conozco al monstruo por dentro”.
En la universidad iberoamericana existe la API, la asociación de profesores e investigadores, que es una asociación civil sin fines de lucro. Se conforma con los catedráticos de la universidad agrupados ahí en forma voluntaria. La universidad descuenta de la nómina de los mentores, la cuota de sus afiliados.
La API es un club social que agrupa a la mayoría del profesorado, unos 900 maestros. Cuenta con unas buenas instalaciones físicas, sillones cómodos, varias mesas, computadoras, mesas de billar, mesas de Ping pong, una cafetería con un pésimo café y galletitas a montones. Las galletitas más baratas son las Marías o las de animalitos, de esas se surten los maestros en sus periodos de descanso, entre una clase y otra.
sweetlouise
Amén de las cuotas del profesorado, la universidad les subsidia algunas cuestiones complementarias.
Las mesas directivas de la API son el resultado de plantillas que contienden cada año por dirigir a esa agrupación de docentes.
Su celebración magna es, obviamente, la comida del Día del Maestro, el 15 de mayo. Que ellos organizan y disponen de una buena cantidad de premios que se rifan entre los docentes. Además, de contratar un servicio de restaurante, con comida y meseros suficientes para atender a casi mil personas, sin faltar la música en vivo, un conjunto generalmente de cuerdas, violines de preferencia.
En 45 años, vi de todo en la celebración del 15 de mayo. En mis primeros años como docente, en esa comida se rifaron tres automóviles nuevos, unos Volkswagen. Y muchos premios de valores considerables monetariamente hablando. Al final, los premios eran miserables, unos equipos de sonido , unas computadoras baratas , unos paquetes de libros con títulos infumables. A todos los maestros nos obsequiaban una agenda personalizada.
La comida era mala en el festejo del Día del Maestro: Pollo en cualquier presentación, puré de papa, verduras cocidas, arroz a la jardinera (con zanahorias y chícharos) , y un postre que era de lata: duraznos en almíbar. Aguas frescas: jamaica u horchata, o refrescos embotellados, café malo. Se disponían de suficientes mesas para 12 personas cada una, bajo un toldo gigantesco como una carpa de circo.
En un año que he olvidado
La comida del Día del Maestro fue un fracaso absoluto, porque la comida nunca llegó. Los proveedores del banquete estafaron a la mesa directiva de la API. El resultado fue catastrófico, terminamos comiendo pizzas horrendas y refresco de cola. Y esa memorable comida terminó a las 8 de la noche, y varios maestros fueron a buscar alcohol en las inmediaciones de la universidad, por los rumbos de Santa Fe. Una borrachera histórica marcó nuestro festejo, era para olvidar el agravio.
Las últimas comidas del Día del Maestro, en la Universidad Iberoamericana, la presencia femenina era abrumadora porque los hombres migraron a otras actividades económicas, dejaron de ser docentes…
*La vaca filósofa.
Fotos: LeeJeongSoo / sweetlouise

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Soy binacional México-guatemalteco, 77 años. Antropólogo, psicoanalista, periodista, ecólogo, ciclista, poeta y fotógrafo.

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