junio 11, 2026

El dedo índice de Carlos Fuentes

El dedo índice de Carlos Fuentes

Qué injusta, qué maldita, qué cabrona la muerte que no nos mata a nosotros, sino a los que amamos (pasaje del libro de Fuentes ‘En esto creo’)

Bolivar Hernandez*

Voy a relatar una anécdota sobre el escritor mexicano Carlos Fuentes, a quien entrevisté en Santiago de Chile, en el año 1990, durante una visita que hizo para asistir a la Feria del Libro, que era un evento largamente pospuesto por la dictadura militar de Augusto Pinochet.
En esa época me desempeñaba como corresponsal extranjero, y también como director de la agencia de noticias Notimex, para Sudamérica.
Recientemente, México había reanudado relaciones diplomáticas con Chile, y fui enviado allá para documentar la transición a la democracia, después de 18 años de una férrea dictadura militar.
Los intercambios culturales entre México y Chile se intensificaron, y varios artistas e intelectuales mexicanos acudían, gustosos, a visitar Chile en misión oficial.
Mi relación con el presidente Patricio Alwyn, primer presidente electo después del gobierno de Pinochet, era cordial y cercana. Y eso me permitía ser invitado por el presidente chileno a entrevistar a los artistas y a los intelectuales mexicanos de visita en Santiago de Chile.
Y así fue como tuve la ocasión de realizar una larga entrevista con Carlos Fuentes, en esos tiempos mencionados como posible candidato al Premio Nobel de Literatura, asunto que él evadió comentar y le restó importancia. Se hizo como que eso no le quitaba el sueño.
Durante todo el tiempo que duró la charla a Fuentes, la hice sin grabadora a petición suya, y tomé notas a toda velocidad; aparte de tener una excelente memoria, así pude armar esa entrevista que fue muy divulgada en Sudamérica y también en la prensa mexicana, sobre todo destacando que al autor de Gringo viejo, La muerte de Artemio Cruz, Educar es ser un espejo y El diario de Frida Kahlo, entre muchas otras obras más, no le importaba el Nobel de Literatura.
No dejó de llamar mi atención
Un detalle en Fuentes durante nuestra larga conversación. Le observé detenidamente las manos, eran grandes, y tenía en la mano derecha la particularidad de que el dedo índice era enorme, gigantesco, muy gordo y largo.
No lo apunté ni lo mencioné en la entrevista publicada profusamente en los medios internacionales.
Casualmente, este 12 de junio del 2022, leí con sorpresa un texto de la hija de Carlos Fuentes y Rita Macedo, Cecilia Fuentes Macedo, 60 años, hija mayor del escritor. Es un texto extenso publicado en el suplemento cultural del periódico Milenio, titulado: El velorio de papá, donde la hija menciona el famoso dedo índice de su padre y su deseo íntimo de querer arrancarlo de la mano y poder conservarlo embalsamado.
Era una reliquia de carne y hueso, para su hija mayor.
La vida de Carlos Fuentes fue muy desafortunada en términos personales, ya que sus dos hijos, fruto de su matrimonio con Silvia Lemus, murieron trágicamente, siendo muy jóvenes ambos: Natasha y Carlos.
Y también su ex esposa Rita Macedo, se suicidó muy joven aún, 1959-1973.
Cecilia Fuentes Macedo tuvo varios hermanos , entre ellos Luis de Llano y Julissa, aparte de Natasha y Carlos.
Fuentes fue velado en el Palacio de Bellas Artes en la Ciudad de México, y enterrado en Montparnasse, en Paris, junto a sus hijos Natasha y Carlos.
Carlos Fuentes vivió en Santiago de Chile, 1941-1943, y ahí estudió. Y por ello le tenia mucho cariño a esa ciudad de sus andanzas juveniles, según comentó en la susodicha entrevista que le hice.
Era hijo de un diplomático mexicano que sirvió al gobierno mexicano como embajador en varios países, por ese motivo nuestro gran escritor Carlos Fuentes, nació en Panamá el 11 de noviembre de 1928.
El dedo del escritor ha sido el motivo de este recuerdo vivido hace 32 años, en una larga conversación con un escritor de la talla de Carlos Fuentes.
Posdata
El dedo deforme de Carlos Fuentes fue producto de escribir con solo dos dedos sus extensas historias literarias. Usaba solo los dedos índices, pero al parecer le imprimía más fuerza al índice de la mano derecha.
*La vaca filósofa.
Foto: iniesta44

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Soy binacional México-guatemalteco, 77 años. Antropólogo, psicoanalista, periodista, ecólogo, ciclista, poeta y fotógrafo.

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