junio 19, 2026

Verónica, partidaria del poliamor, está enferma y odia a su madre

Verónica, partidaria del poliamor, está enferma y odia a su madre

Bolivar Hernandez*
Esta es la historia de Verónica, una mujer mexicana de 50 años, con estudios universitarios de doctorado. Se considera bella, por sus ojos verdes y la nariz respingada, y es alta para el promedio de estatura de las mujeres de su país. También acusa un marcado sobrepeso, pese a dietas y ejercicios.
Verónica es hija única y fue para su madre, su todo. Sus padres fueron muy trabajadores y un tanto ausentes en la vida de su única hija, según se lamenta ella.
Ella fue atendida por su abuela materna casi toda su vida. Tuvo un desempeño escolar magnífico, cuadro de honor y abanderada de su colegio. Llegó a la universidad y obtuvo una licenciatura, una maestría y un doctorado en psicología clínica.
Verónica y sus padres viven en casas contiguas en esa colonia de clase alta donde han vivido desde siempre. Pero no se visitan ni conviven mucho juntos.
Ella, al igual que sus padres, vive para trabajar, ya que le tiene mucho miedo a la pobreza. Y desempeña hasta tres trabajos en sitios distintos.
Verónica se declara partidaria del poliamor, esa suerte de amor libre, del free. Ha tenido innumerables parejas masculinas a lo largo de toda su vida.
Verónica se ha sentido un poco mal de salud
Ya se hizo los análisis correspondientes, y los resultados apuntan a un cáncer de hígado.
El oncólogo recomendó retirar de inmediato ese tumor maligno del hígado. Ella se sometió a una larga intervención quirúrgica y le fue extraído el tumor maligno.
A la madre de Verónica le extrañaba no ver el auto de su hija estacionado fuera de su casa por varios días, se preocupó y quiso averiguar el motivo.
Un día, interrogó a la empleada doméstica de su hija y ella aportó unos cuantos datos, muy vagos. Lo único claro era que estaba en un hospital, sin precisar en cuál.
La madre de Verónica empezó a rastrear en todos los nosocomios el paradero de su hija, sin suerte. Nada pudo averiguar. Se temía lo peor.
Por medio de la empleada doméstica, se enteró su madre que ya estaba en su casa, en plena recuperación de la operación.
La madre de Verónica le escribió un mensaje a su hija y le ofrecía todo su apoyo en esta etapa de convalecencia.
La respuesta de Verónica fue inmediata
Y en el mismo papel escribió:
¡NOOOO, ni se te ocurra venir a mi casa¡ ¡No quiero volver a verte en mi vida!
Ante esa respuesta, inexplicable en su contenido, la madre de Verónica se encuentra ahora sumida en una profunda depresión y con una leve pérdida de la memoria.
El misterio sigue sin ser aclarado
¿Por qué Verónica aborrece a su madre? ¿Cuáles son los motivos tan profundas de ese rechazo tan visceralmente expresado?
La madre de Verónica prefiere morir a seguir así, sufriendo el rechazo de su amada hija.
El médico psiquiatra ya recomendó tomar una buena cantidad de sedantes a la mujer, al menos así, dormida o semi dormida, se cree que ella sufrirá menos.
La distancia física entre las dos casas, la de Verónica y su madre es de unos pocos metros, pero la distancia emocional entre ellas, es kilométrica. Y el odio hacia su madre es un misterio, sigue sin ser aclarado.
*La vaca filósofa.
Foto: maleni_ferrari 

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Soy binacional México-guatemalteco, 77 años. Antropólogo, psicoanalista, periodista, ecólogo, ciclista, poeta y fotógrafo.

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