Elisabeth Hellenbroich, desde Wiesbaden*Ya desde hace algún tiempo está claro que ni Rusia ni Ucrania pueden vencer en esta guerra, porque ninguna de ellas puede alcanzar los objetivos políticos por los cuales está librándola. Ucrania no puede derrotar a los militares de Rusia, ni siquiera con el respaldo de occidente en la forma de abastecimiento de armas y municiones y del entrenamiento de soldados ucranianos.
Ni siquiera la entrega de armas milagrosas, que han sido repetidas veces exigidas por los legos, representa el “esperado cambio de juego” que podría transformar la situación estratégica en favor de Ucrania. Al mismo tiempo, sin embargo, existe el peligro creciente de que la escalada continúe hasta el “extremo” -un conflicto militar entre la OTAN y Rusia, con el peligro real de una guerra nuclear limitada en el continente europeo, aunque Estados Unidos y Rusia quieran evitarla.
Este resultado no debe ser el esperado. Sería de interés de Ucrania buscar el cese al fuego lo más rápido posible, lo cual abriría la puerta a negociaciones de paz. Es también del interés de los estados europeos, que apoyan a Ucrania incondicionalmente, pero sin una estrategia reconocible. El peligro de que la guerra de Ucrania se transforme en una guerra europea por Ucrania está aumentando.
La tarea es encontrar una formaLas rivalidades imperiales, la arrogancia nacional y la ignorancia, desencadenaron la Primera guerra mundial, que fue considerada la catástrofe primordial del siglo. ¡La guerra de Ucrania no debe convertirse en la catástrofe primordial del siglo XXI! La creciente europeización del conflicto amenaza con conducir a una gran guerra entre Rusia y la OTAN, que ninguna de las partes quiere ni puede querer, tomándose en cuenta la grave amenaza de una catástrofe nuclear en tal caso.
Es, por los tanto, urgentemente necesario detener la escalada, antes de que esta desarrolle una dinámica propia que ya no pueda dominarse políticamente.
Ya es la hora de que los estados europeos y la Unión Europea, cuyo peso político mundial se ha reducido constantemente durante la guerra y por cuenta de ella, vuelvan todos sus esfuerzos a la restauración de una paz estable en el continente y, así, evitar una gran guerra europea. Evitarla exigirá el compromiso de los líderes europeos, principalmente del presidente francés y del canciller alemán, en un esfuerzo conjunto y en coordinación con los presidentes de Estados Unidos y de Turquía, mientras haya tiempo. No se ha llegado todavía al “punto sin retorno,” al cual se refería Jürgen Habermas de forma impresionante.Con el título “La paz es posible -una salida del peligro,” los autores del llamado resaltan que el documento de la posición china ofrece un punto de vista razonable para regresar a las conversaciones de paz y a retomar las negociaciones a la altura alcanzada en Estambul en abril de 2022. “(…) Estados Unidos tiene un papel importante que desempañar en la materialización de las negociaciones. Estados Unidos tendrían que presionar al presidente de Ucrania para negociar. Además, el país y la OTAN deben estar preparadas para participar en las negociaciones sobre el control de armas, en particular de medidas de refuerzo de la confianza.”
Fase I -Cese al fuegoI. El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas
- Adopción, en conformidad del Artículo 24 (I) de la Carta de las Naciones Unidas, de un calendario y de una ruta para un cese al fuego y para las negociaciones para poner fin a la guerra ucraniana y restaurar el ritmo, consistente con la responsabilidad primaria que le fue atribuida por sus miembros.
Fase II -Negociaciones
- Las negociaciones de paz comenzarán el Dia X+15, bajo la presidencia del secretario general de las Naciones Unidas y, en su caso, del Alto Comisionado de Naciones Unidas para la Paz y la Seguridad de Ucrania, en la sede de las Naciones Unidas de Ginebra.
- Ambas partes del conflicto reafirmarán su determinación de conducir las negociaciones con la firme intención de poner fin a la guerra y buscar una solución pacífica y duradera de todas las cuestiones en litigio. Que pretendan tener en cuenta las cartas de Rusia a Estados Unidos y a la OTAN del 17 de diciembre, en la medida en que sean oportunas para las negociaciones bilaterales, y el documento de la posición de Ucrania para las negociaciones del 29 de marzo de 2022, y aprovechar los resultados de las negociaciones de Estambul.
Fase III -Un orden europeo de seguridad y de paz
- A largo plazo, solamente un orden europeo de seguridad y de paz puede garantizar la seguridad y la libertad de Ucrania, en el que Ucrania y Rusia tengan su lugar. Una arquitectura de seguridad europea en la que la posición geoestratégica de Ucrania ya no desempeñe un papel fundamental en la rivalidad geopolítica entre Estados Unidos y Rusia.
*MSIA Informa

