Francisco Rodríguez*
Cada vez circulan más y más informaciones provenientes de la Auditoría Superior de la Federación que pintan como desastrosa la gestión del oaxaqueño David Colmenares al frente de ella. Ya en ocasiones anteriores, las diputadas federales María Elena Pérez-Jaén (PAN) y Adela Ramos (Morena) han denunciado la parcialidad del titular de la ASF, que no oculta estar entregado a la 4T a través de múltiples compromisos de nepotismo y, no lo dude, quizá hasta financieros.
Estos días tuvo gran repercusión un post, en X, firmado por Ciudadanos Alertadores, en el que se describen la serie de barbaridades que suceden al seno de las instalaciones de la Auditoria. Lo que no mencionan es que también se ha convertido en una suerte de fumadero de opio en torno al director general del gasto federalizado, Aureliano Hernández Palacios Cardel –nieto del prestigiado abogado veracruzano del mismo nombre, Aureliano Hernández Palacios.
Ahí los dealers tienen un gran negocio. Y esos pobres adictos parecen no tener salvación. De nada de ello se da cuenta Colmenares quien, dicen, muy de vez en vez se presenta en sus oficinas ¡sólo a descansar!
¡Santas precandidaturas, Batman!
Y ahora que Omar García Harfuch renunció a la intendencia de la ineficaz y corrupta policía capitalina, ¿quién podrá defendernos?, como inquiría aquel antihéroe de ficción.
Recuerde usted que el nieto del general Marcelino García Barragán e hijo de don Javier García Paniagua fue llamado allá por octubre del año pasado “el Guardián de la Ciudad” por el adulador de los poderosos en turno, Jesús Sesma, diputado local por el Verde.
Y más todavía, pues le dijo que los creadores de las series de superhéroes basarían en usted la creación de un nuevo superhéroe. La ciudad está indefensa… como siempre, jajajajaja.
Ahora a ver cómo nos va con Robin, Pablo Vázquez Camacho, quien hace unos días tomó posesión de la titularidad de la SSC de CDMX.

Los malabares están de moda
Bastó con asomarse a los escritos de los textoservidores cuatroteros para leer que el proceso de selección de la corcholata favorita fue un éxito, pero con trampas; que sí, que fue disparejo porque Sheinbaum comenzó dos años antes, pero que sí, que claro que fue transparente y exitoso… y así, muchas más contradicciones en un mismo escrito. Todo por quedar bien con YSQ, aunque a duras penas lo consigan. ¡Con esos defensores…!
La verdad, la verdad, no tienen madre los cuatroteros encabezados por AMLO:
Presentar un presupuesto de egresos para 2024, construido con los impuestos que pagamos todos los mexicanos –hasta los más pobres– y con un sustancial incremento de la deuda pública, en el que se disminuyen sustancialmente los recursos públicos para el rubro de la salud y entregar una cantidad superior a la Defensa Nacional para la construcción del polémico Tren Maya es, repito, ¡no tener madre! Los legisladores guinda lo aprobarán “sin cambiarle ni una coma”, but of course.
Y por hoy es todo. Le deseo, como siempre, ¡buenas gracias y muchos, muchos días!


