Bernardo Méndez Lugo*
En ausencia de políticas públicas, son la suerte y el azar, factores que han inclinado la balanza en las historias recientes de éxito económico del gobierno mexicano.
Historias que me recuerdan la genial película británica Un jardinero con suerte (Being there, 1979) con Peter Sellers.
Haciendo un parangón, así ha sido la buena suerte de los políticos mexicanos en el poder en los últimos cinco años: Como Chance, el jardínero con suerte de la cinta, con golpes de suerte y narrativas cautivantes para amplios públicos fieles y fascinados.
Vivimos una época de grandes rivalidades internacionales globales que han beneficiado a México con el nearshoring que atrae a territorio mexicano, miles de empresas estadounidenses y de otros países que salen de China y se refugian en México con grandes inversiones, gracias a nuestra vecindad con Estados Unidos.
Sobre el relativo éxito del nearshoring en México, ha escrito Kenneth Smith Ramos, uno de los expertos mexicanos más reconocidos en comercio internacional:
Si bien se han producido modestas cantidades de nearshoring”(deslocalización) hacia México de forma orgánica, esto ha sido a pesar de las políticas de López Obrador, no a causa de ellas. El hecho es que el impulso a las cadenas de suministro nearshore es la oportunidad de una generación para la economía de México.
También, el descomunal aumento de las remesas enviadas por migrantes mexicanos en EU: 2023 cerrará con más de 60 mil millones de dólares enviados a México. E igualmente, precios favorables para nuestro petróleo y otros productos de exportación.
Estos tres factores han permitido sortear la crisis de la pandemia y salir adelante con resultados favorables en la salida de la pobreza de 5 millones de mexicanos.

Más allá de las políticas públicas
Que, en general han sido fallidas en rubros como obra pública y de infraestructura muy cara, políticas sanitarias, políticas migratorias y ausencia de políticas de seguridad, con incrementos notorios de desaparecidos y feminicidios dolosos, a pesar de una omnipresencia de Ejército, Marina y Guardia Nacional.
De alguna manera, circunstancias similares a Un jardinero con suerte, han permitido a los muy pocos aciertos de políticas sociales con repartos de dinero a 30 millones de connacionales (no todos son las más necesitados) salir adelante a pesar de un crecimiento promedio de menos de 1% en el quinquenio (Dic 2018-Sept 2023).
La suerte de los tres factores mencionados, fuera de las decisiones nuestras, han ayudado a sortear estos complicados años.
Además de un empujoncito de cierta cantidad de remesas que proceden del crimen organizado y cuyo lavado también impulsa inversiones y consumo interno.
Sin olvidar un sector informal donde se ocupan más de la mitad de los trabajadores del país y es el verdadero colchón de nuestra estabilidad política.
Estos factores externos y otros como el turismo, retirados y nómadas digitales, procedentes de EU y Canadá en su gran mayoría, se han mantenido en crecimiento gracias a nuestra vecindad, a precios relativamente competitivos a pesar de violencia en muchas regiones y ciudades de nuestro país.
Mucho ayuda una frontera amplia y activa con la principal potencia económica del planeta.

La suerte de López Obrador, según el economista Enrique Quintana:
La generación de empleo adicional, el aumento del salario real del sector formal y la llegada de remesas, están entre los factores que explican ese comportamiento que ha sorprendido.
Quintana explica la suerte de AMLO:
El impulso del nearshoring a la inversión y a las exportaciones. De acuerdo con datos de Bloomberg Economics, la participación de las exportaciones mexicanas en el total de las compras realizadas por Estados Unidos (sin incluir petróleo y gas) llegó a 14.8 por ciento en marzo desde un 13.8 por ciento de un año atrás.
Y continua Quintana: Aún sin ser espectacular, la penetración creciente de las exportaciones mexicanas al mercado estadounidense es una expresión del proceso de relocalización manufacturera que estamos presenciando.
Finaliza el destacado economista Quintana, director editorial del diario El Financiero:
Otra de las manifestaciones de ese hecho se aprecia en el comportamiento de las compras de maquinaria y equipo. Tenemos un entorno económico que puede traer consigo hechos inesperados.Pocos de estos hechos dependen de decisiones de política por parte del gobierno. Por esa razón le reitero, AMLO tiene mucha suerte.
No cabe duda, en la política y en sus resultados, muchas veces es la suerte y estar bien ubicado en la geografía, lo que hace la diferencia.
Los políticos pueden ser mediocres o muy grises, pero la buena suerte hace la diferencia.
*Diplomático mexicano de carrera en retiro, licenciado en relaciones internacionales UNAM, posgrado en Estudios de Desarrollo en la Universidad de Sussex, Reino Unido. Académico fundador de la UAM-Xochimilco. Actualmente es director ejecutivo de la fundación promigrante Americasinmuros.org en CdMéxico.
Fotos: Miller_Eszter/Myriams-Fotos

