mayo 30, 2026

Las enseñanzas de Enrico Mattei para el “Plan Mattei”

Las enseñanzas de Enrico Mattei para el “Plan Mattei”

Mario Lettieri y Paolo Raimondi, desde Roma*

Enrico Mattei (1906-1962) fue un hombre de acción, visionario, concreto, de pocas palabras. Su vida marcó acontecimientos revolucionarios que contribuyeron a cambiar una época. Fue un líder con objetivos y métodos claros para alcanzarlos: Identificar y realizar grandes obras en el ámbito nacional e internacional, capaces de inspirar profundos cambios económicos y sociales.

En primer lugar, la creación de una red nacional de gasoductos para la distribución de gas metano, que cambió la vida del pueblo italiano y contribuyó enormemente al progreso industrial del país, dejando atrás la destrucción de la guerra. Mattei también estuvo a la vanguardia de la promoción de la investigación científica y técnica, tanto así que una de las primeras centrales nucleares europeas, con el reactor más potente de la época, fue construido por la Agip (subsidiaria de la petrolera ENI, fundad por Mattei -n.e.) En 1958, en Latina.

Rompió los acuerdos mitad y mitad sobre las ganancias de la extracción del petróleo, elevándolos a 75 por ciento a favor de numerosos productores, desafiando el comportamiento neocolonial de las llamadas “Siete hermanas” (como Mattei llamaba al cartel construido por la Standard Oil, Socony-Vacum Oil, Stanrdad Oil de California, Texaco, Gulf Oil, BP y Royal Dutch Shell -n.e.), lo que fue una presión para que muchos líderes del Tercer mundo hicieran intentos más independientes y soberanos. Pagó con su vida por esto. Los grandes acuerdos no se limitaron a la explotación energética; fueron puertos, carreteras, etc., necesarias para la transformación de los países de simples abastecedores de materias primas en economías industrializadas con formación profesional de la juventud local.

Es por ello que pensamos que el “Plan Mattei” del gobierno italiano para el desarrollo de África no hace justicia al nombre que lleva. Además de las controversias partidistas, la iniciativa es, sin embargo, positiva en sí misma, por atribuir a Italia, por lo menos en el papel, un rol activo e internacional.

El agua, objetivo principal

No obstante, en nuestra opinión, el plan debería indicar algunos grandes proyectos para realizarlos en colaboración con los países africanos. Dado que entre sus objetivos se incluye, la cuestión del agua, elemento esencial para usos civiles, agrícolas e industriales y para contener el avance del desierto en las regiones del Sahel, un proyecto que merece ser respaldado debería llamarse Transaqua.

Se trata de la transferencia de una parte del agua del río Congo, que de otra forma acabaría en el océano Atlántico, con un canal que llegaría al lago Chad, que está a punto de desaparecer de los mapas geográficos. A él estarían vinculados otros proyectos en el campo de la agroindustria, de la infraestructura y otros sociales, así como la necesaria formación técnica y profesional.

Sobre el lago Chad, existe desde hace décadas una comisión que involucra a todos los estados directamente involucrados como Chad, Níger, Nigeria, Camerún, la República Central Africana, Libia y potencialmente muchos otros. Italia está involucrada directamente en el proyecto, creado hace más de 40 años por la empresa italiana Bonifica del Grupo IRI, habiendo participado recientemente en el estudio de viabilidad. En otras palabras, la colaboración conjunta ya está en marcha.

Es verdad que, son sus 5.5 mil millones de euros, Italia sola no puede hacerlo. Sin embargo, debería interesar a la Unión Europea, pudiendo incluirse en el plan de inversiones europeo conocido como Global Gateway. El gran proyecto será un desafío para los que quieran continuar con la antigua y poco exitosa política, depredadoras o caritativas, en relación con el continente africano.

En lugar de esto, en lo que toca a la gestión del agua, el plan del gobierno quiere, por ejemplo, construir pozos en algunas de zonas rurales del Congo. Iniciativas semejantes han sido hechas desde hace décadas, pero no cambiaron la situación de las regiones donde se hicieron, que se mantienen en el nivel de la sobrevivencia.

La ideología de lo “pequeño es bonito” muchas veces genera desperdicio

Y Mattei nos enseña que necesitamos tener grandes objetivos. Es obvio que no se trata ni siquiera de construir “catedrales en el desierto,” sino de identificar, al lado de los líderes africanos, los proyectos claves que son necesarios para África de hoy y de mañana.

Otro desafío de la infraestructura. Con meta para 2029, los países africanos ratificaron el acuerdo para la creación de la Zona de Libre Comercio Continental y sus proyectos, también previstos por la Unión Africana con la Agenda 2063, que incluye una red de transportes ferroviarios, terrestres y fluviales para mejorar y aumentar el comercio interno del continente, que representa apenas el 18 por ciento del comercio global africano. En lugar de preocuparnos de pequeñas iniciativas locales o nacionales, ¿por qué no nos asociamos a los proyectos ya indicados por los líderes africanos para todo el continente? Sería una forma seria, respetuosa e “igual” de promover la cooperación. Esto también llevaría a otros países europeos y a la UE a respaldar una verdadera revolución de la infraestructura y de la industria de África.

No se trata, de ninguna forma, de restarle importancia a los sectores de la educación y de la salud. Pero, como sabemos, incluso en Italia, esos sectores sólo pueden ser apoyados y mejorados a largo plazo por medio de la creación de riqueza y del aumento del Producto Interno Bruto. En caso contrario, permanecerán atrapados en la pobreza o dependientes de las obras de caridad, muchas veces “jaladas de los pelos.”

En lo que toca a la energía, ya se ha dicho y hecho mucho. Sobre la migración, sólo podemos decir que es una tarea difícil que debe ser manejado con humanidad y, de la misma forma, con relación a las necesidades de mano de obra de nuestro país y de Europa.

*MSIA Informa

Fotos: WikiImages/Pixabay

About The Author

Maestra en Periodismo y Comunicación; directora de noticias, editora, jefa de información, articulista, reportera-investigadora, conductora y RP. Copywriter de dos libros sobre situación política, económica y narcotráfico de México; uno más artesanal de Literatura. Diversos reconocimientos, entre ellos la Medalla de plata por 50 Aniversario de Radio UNAM y Premio Nacional de Periodismo, categoría Reportaje.

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