mayo 31, 2026

Atentados y amenazas: Gran desesperación del poder anglo-americano

Atentados y amenazas: Gran desesperación del poder anglo-americano

El fallido atentado contra el candidato republicano Donald Trump, que estuvo a milímetros de eliminar al candidato favorito para las elecciones presidenciales de Estados Unidos, en noviembre próximo, es de hecho, la forma histórica extrema en que el Establishment angloamericano trata a sus rivales políticos internos y externos.  

MSIA Informa

En mayo, el primer ministro de Eslovaquia, Robert Fico, opositor firme a la agenda belicista de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en Ucrania, fue herido de gravedad por un pistolero, el siempre autor solitario. No obstante, a pesar de haber sido presentado inicialmente como el “lobo solitario”, las autoridades eslovacas cambiaron la ruta empezando a investigar el caso con la hipótesis de la complicidad de “terceros”.

Tras el atentado a Fico, otro líder que condena el manual de Bruselas y Washington, el primer ministro húngaro, Viktor Orbán, recibió una plétora de amenazas de asesinato en las redes sociales, que se reanudaron tras el ataque a Trump.

En otro nivel de amenazas, Orbán fue blanco de un virtual bombardeo de artillería desde las capitales de la naciones miembro de la OTAN y la Unión Europea (UE), por la valentía de haber visitado Kiev, Moscú y Pekín, poco después de jurar como presidente rotatorio del Consejo de Ministros del bloque europeo, para realizar sondeos sobre posibles negociaciones para poner fin al conflicto en Ucrania.

Y nada menos que el jefe de la Dirección Principal de Inteligencia (HUR) de Ucrania, Kyrylo Budanov, admitió abiertamente que su agencia ya ha realizado intentos para asesinar al presidente ruso Vladimir Putin, una aventura  que por razones obvias solo podría ocurrir con la venia  y recursos de Washington y Londres. Pero, como pueden ver, hasta ahora no han tenido éxito, dijo al portal ucraniano NV (DPA, 13/07/2024).

En el ataque a Trump, el “lobo solitario” reapareció en la figura de un joven sin antecedentes de radicalismo político

Que se desplazó, tras una hora de viaje, al mitin del candidato en Butler, Pensilvania, entró en el área de seguridad alrededor del podio y se subió al techo de un galpón armado con un rifle de asalto AR-15 y desde allí disparó varios tiros, rozando a Trump; hirió gravemente a una mujer y mató a un hombre del público, antes de ser abatido por francotiradores del Servicio Secreto.

La pregunta de tan obvia casi de inmediato comenzó a dar la vuelta al mundo: ¿cómo pudo actuar libremente sin ser obstaculizado por el aparato de seguridad, que no solo dejó sin vigilancia el único punto elevado desde el cual un tirador tendría una visión clara de la plataforma, sino que también ignoró las advertencias de varias personas que vieron al atacante subir al techo (a través de una escalera encontrada providencialmente en el lugar)?

Menos de 24 horas después del ataque, que de seguro ha sido la investigación más rápida de su historia, el FBI anunció que el tirador había actuado solo, otro lobo solitario; así también se dijo de los asesinos de John F.Kennedy, Robert Kennedy, Martin Luther King y otras piedras en los zapatos del Establishment. 

Trump, desagrada a los señores del poder porque, a pesar de las limitaciones institucionales impuestas al ocupante de la Casa Blanca, no es un servidor incondicional del Establishment, él que sí lo es se llama Joe Biden. Luego de enfrentar, aún durante su administración, todo tipo de campañas de desprestigio y judiciales y un proceso de impedimento en la Cámara de Diputados, revertido por el Senado, Trump entró literalmente en la mira de sus enemigos.

TRUMP

Belicosa política exterior de EEUU

Un ejemplo es el artículo de Robert Kagan, uno de los principales ideólogos de los “neoconservadores” que dominan la belicosa política exterior estadounidense, publicado en el Washington Post del 30 de noviembre, con el sugestivo título: “Una dictadura de Trump es cada vez más inevitable. Deberíamos dejar de fingir”.

En él se contiene, una amenaza explícita:

¿Vamos a hacer algo al respecto? Usando una metáfora, si pensáramos que hay un 50% de posibilidades de que un asteroide golpee América del Norte dentro de un año, ¿esperaríamos que no lo hiciera? ¿O tomaríamos todas las medidas imaginables para tratar de detenerlo, incluidas muchas cosas que podrían no funcionar pero que, dada la magnitud de la crisis, deberían intentarse de todos modos?. (Un comentario sobre el tema fue publicado en nuestro boletín mensual, Página Iberoamericana, enero de 2024)

Semanas antes, la revista británica The Economist (16/11/2023) ya había publicado un largo editorial en el que decía que Trump es “el mayor peligro para el mundo en 2024”, con derecho a amenazas más explícitas: “(…) Trump 2 estaría más organizado que Trump 1… Trump se sentiría libre de buscar venganza, proteccionismo económico y acuerdos teatralmente extravagantes. No es sorprendente que la perspectiva de un segundo mandato de Trump colme la desesperación de los parlamentos y de los consejos de administración de las empresas. Pero desesperarse no es un plan. Ya es hora de imponer orden a la ansiedad (énfasis añadido). (…)“.

Aparentemente, los llamamientos de Kagan y de los editorialistas de The Economist han sido escuchados, pero por ahora han fracasados. El veterano conocedor de los pasillos del poder en Washington, el economista Paul Craig Roberts, ex subsecretario del Tesoro en la administración de Ronald Reagan (1981-89), escribió en su blog sobre las alternativas al ataque del sábado pasado:

La incompetencia es una posibilidad. En todas las agencias federales, incluidas las fuerzas armadas, la capacidad y el mérito se han dejado de lado para hacer nombramientos basados en la raza y en el género.

“Dejar intencionalmente brechas en los esquemas de seguridad es una posibilidad, dada la hostilidad y el odio de la élite gobernante y los demócratas hacia Donald Trump. El director de la CIA llamó a Trump un “traidor a Estados Unidos”. El FBI odia a Trump y ha estado tratando de destruirlo a él y a sus partidarios durante los últimos ocho años. El Servicio Secreto fue cómplice en los asesinatos del presidente John F. Kennedy y del candidato presidencial Robert F. Kennedy, un indicio de que podría estar involucrado de nuevo en una conspiración de este tipo. Los diversos llamados al asesinato de Trump por parte de demócratas y prostitutas de los medios como CNN y su descripción de Trump como un dictador podrían haber logrado presentar el asesinato de Trump como algo bueno. Los expertos en seguridad señalan que el FBI y la CIA han tenido durante mucho tiempo la capacidad de llevar a una persona irreflexiva o inestable a una acción criminal.

Si el intento de asesinato es realmente el resultado de una conspiración, indica que la élite gobernante no espera que los demócratas ganen las elecciones presidenciales. De lo contrario, ¿por qué arriesgarse a ser asesinado?

About The Author

Maestra en Periodismo y Comunicación; directora de noticias, editora, jefa de información, articulista, reportera-investigadora, conductora y RP. Copywriter de dos libros sobre situación política, económica y narcotráfico de México; uno más artesanal de Literatura. Diversos reconocimientos, entre ellos la Medalla de plata por 50 Aniversario de Radio UNAM y Premio Nacional de Periodismo, categoría Reportaje.

Related posts