Cuando manejamos de noche, necesitamos compensar la reducción de visibilidad. Aquí una serie de tips para lograrlo y reducir riesgos:
Maneja más despacio de lo que lo haces durante las horas en que hay luz de día.
Coloca la velocidad del vehículo al rango de iluminación que permitan los faros delanteros; también ajusta la distancia, con relación al vehículo que vaya frente a ti en por lo menos 3 segundos.
De día, la recomendación es guardar una distancia equivalente a por lo menos 2 segundos entre autos.
MANTÉN LOS OJOS EN MOVIMIENTO
Evita mirar directamente a áreas brillosas como serían los faros de otros autos. Mantén tu atención en las actividades que ocurren en la calle por la que circulas.
ASEGÚRATE PREVIAMENTE
Que tanto los fatos como el parabrisas, se encuentren limpios.
USA TUS FAROS ADECUADAMENTE
Activa las luces altas o largas cuando sea posible, como cuando manejas por una calle o avenida solitaria.
Pon las luces bajas al manejar en ciudad, cuando sigues vehículos o cuando viene otros en circulación contraria.

