junio 06, 2026

África y los BRICS: Un informe estratégico

África y los BRICS: Un informe estratégico

Mario Lettieri y Paolo Raimondi, desde Roma*

Aunque Europa sea tímida respecto a las futuras relaciones con los países africanos, la colaboración entre este continente y el grupo BRICS se vuelve cada vez más operativa. La última cumbre del grupo, realizada en septiembre pasado en Johannesburgo, África del Sur, fue dedicada a la cooperación con África y las oportunidades ofrecidas por el nuevo mercado común africano. Evidentemente, su potencial fue subestimado.

La declaración de la cumbre no dejó dudas, “la Zona de Libre Comercio Continental Africana (AFCFTA) crea un ambiente favorable para el comercio y las inversiones en África, particularmente, en el desarrollo de infraestructura. Los países del BRICS son socios fiables para la cooperación, el comercio y el desarrollo”.

Ratificada en 2019, la AFCFTA pretende superar las barreras arancelarias entre los países africanos y promover una integración económica, monetaria y de desarrollo para todo el continente. Hoy, ya representa un mercado de casi 1500 millones de personas y un Producto Interno Bruto) combinado de 2.6 billones de dólares.

También en 2024, África tendrá una atención especial del BRICS

La presidencia del grupo la tendrá Brasil, país coordinador este año de las actividades del G-20. Recordemos que, en la última cumbre climática en Nairobi, Kenia, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva abrazó las posturas de la Unión Africana sobre la reducción de la deuda, la necesidad de una arquitectura financiera global más incluyente y “adecuada hacia la finalidad”. Celso Amorim, asesor especial de la Presidencia afirmó también que África estará en el centro de la política externa de Brasil.

No es un secreto que 2024, será un año lleno de trampas para la deuda africana. Según el Banco de Liquidaciones Internacionales (BIS) de Basilea, la deuda externa alcanza ya el 30% del PIB del continente, con una tercera parte de ella en posesión de bancos comerciales. Más de 200 mil millones de dólares en títulos de deuda vencida tendrán que renovarse este año. En 2023, la inflación promedio en África sub-sahariana fue de 18% y de la desvalorización de las monedas locales fue de 20% frente al dólar. Este es el cuadro.

Después de las quiebras de Ghana, Zambia y Etiopia, nueve estados africanos se encuentran en grandes dificultades, 15 en riesgo elevado y otros 15 en riesgo moderado. Tasas elevadas de interés y un dólar más fuerte constituyen una desastrosa combinación para los países pobres.


África representa cerca del 18% de la población mundial

Porcentaje que podría aumentar hasta el 25% en el año 20250. En la región sub-sahariana, la edad promedio es de 20 años. África posee 30% de los recursos minerales y el 60% de las tierras arables no utilizadas en el mundo.

En las últimas dos décadas, el foco de exportaciones africanas cambió hacia China e India, con participaciones decrecientes de Estados Unidos y de la Unión Europa (UE).

Así entonces, está en curso la denominada “gran corrida hacia África”, recordando las corridas del oro de siglos pasados. En esta perspectiva, aumenta el número de cumbres bilaterales con países africanos. Después de China, Rusia e Italia, hay otras previstas con Arabia Saudita, Gran Bretaña, Francia, Alemania, Corea del Sur e India.

Para contrarrestar la creciente influencia china, con su iniciativa de Franja y Ruta, la nueva Ruta de la Seda de un billón de dólares, la UE lanzó su propio plan estratégico de inversiones, la Global Gateway, mitad del cual, en valor de 150 mil millones de euros, se dirige hacia el continente africano.

Los líderes africanos, sobre todo los voceros de la sociedad civil, están conscientes que este creciente interés busca más las materias primas que el desarrollo del continente. Por eso, quieren dar más importancia hacia las relaciones con el grupo BRICS. Un número cada vez mayor de países africanos quiere formar parte de él, que hoy incluye a Egipto, África del Sur y Etiopía, más Nigeria, Senegal, Argelia, República Democrática del Congo y otros en la lista para unirse.

África tiene consciencia de que el BRICS da a los países de Sur Global la oportunidad de articular sus propias propuestas y definir sus propias prioridades, inclusive en los sectores tecnológicos. El uso de monedas locales en el comercio podría generar mayor eficiencia y ahorro. El gobierno egipcio acaba de elegir la utilización de monedas nacionales en el comercio internacional una prioridad programática.

Se espera que una mayor independencia financiera podría garantizarse por un sistema de pagos panafricano lo cual fue desarrollado por el Afreximbank, el banco de exportación e importación surgido con los acuerdos AFCTA, al cual los bancos centrales deberán adherirse hacia finales del 2024 y los bancos comerciales hacia finales de 2025.

Mediante la acción de la AFCFTA y la Unión Africana, las relaciones con el BRICS se tornan de naturaleza colectiva y continental. Se espera que el grupo pueda ser un paraguas protector eficaz para los países africanos contra aquellos con posibles intenciones depredadoras. Es una esperanza para el mundo entero, si fuera verdad que el nuevo orden económico mundial solamente podrá estar basado en el multilateralismo y en una nueva arquitectura financiera global.

Fotos: www_slon_pics/Pixabay

About The Author

Maestra en Periodismo y Comunicación; directora de noticias, editora, jefa de información, articulista, reportera-investigadora, conductora y RP. Copywriter de dos libros sobre situación política, económica y narcotráfico de México; uno más artesanal de Literatura. Diversos reconocimientos, entre ellos la Medalla de plata por 50 Aniversario de Radio UNAM y Premio Nacional de Periodismo, categoría Reportaje.

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