Proponen cárcel y multas agravadas por clonación de voz y rostro sin consentimiento
Ivette Sosa
Con el objetivo de blindar a los ciudadanos ante el avance descontrolado de la inteligencia artificial generativa, el diputado Oscar Bautista Villegas (PVEM) presentó una iniciativa histórica para crear un marco jurídico que proteja la identidad digital de los mexicanos frente a clonaciones, alteraciones o simulaciones no autorizadas.
La propuesta busca adicionar un Capítulo XIII a la Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares. A través de ocho nuevos artículos, el proyecto reconoce a la identidad digital como una categoría jurídica autónoma, abarcando no solo datos estáticos, sino también rasgos biométricos, patrones de conducta, datos inferidos y la huella algorítmica de las personas.
Freno total a las “representaciones sintéticas”
La iniciativa, turnada a la Comisión de Gobernación y Población, prohíbe estrictamente generar, difundir o comercializar cualquier representación digital que imite los rasgos físicos, vocales o gestuales de un usuario sin su consentimiento expreso.
Bajo este nuevo ecosistema legal, los ciudadanos tendrán la facultad de:
- Oposición y supresión: Exigir el borrado inmediato de cualquier clonación digital creada sin su permiso.
- Rectificación: Corregir contenidos que distorsionen o dañen su identidad real.
- Reparación integral: Reclamar la indemnización por los daños y perjuicios que cause el uso indebido de su imagen virtual.

Instrucciones ‘Post Mortem’ y candados para empresas de IA
Uno de los puntos más innovadores de la reforma es la regulación de las instrucciones post mortem. El titular de los datos podrá decidir en vida qué pasará con su huella digital al morir; en caso de no dejar un testamento digital explícito, sus herederos o familiares directos asumirán el derecho legal para exigir la baja o control de sus réplicas virtuales.
Asimismo, las empresas desarrolladoras de sistemas de IA capaces de recrear identidades humanas estarán obligadas a realizar evaluaciones de impacto en derechos digitales. Esto las forzará a implementar marcas de agua o medidas técnicas transparentes que alerten al público cuando un contenido es sintético o artificial.
El legislador argumentó que las tecnologías actuales permiten la apropiación de la identidad de una persona de forma invisible, sin necesidad de robar documentos físicos ni contar con su conocimiento.
Por ello, la reforma estipula que cualquier infracción relacionada con la simulación o reproducción no consentida de una identidad digital será considerada un agravante, lo que derivará en las sanciones más severas contempladas por la ley actual.

