En una entrevista publicada el 15 de abril en el periódico Rossiyskaya Gazeta, el profesor Serguéi Karaganov, exasesor de los presidentes Boris Yeltsin y Vladímir Putin y presidente honorario del Consejo de Política Exterior y de Defensa de Rusia, hizo un nuevo análisis sobre la guerra de Ucrania, en la que advirtió de los peligros de una escalada nuclear y esbozó los posibles acontecimientos futuros.
Entrevistado por el periodista Vladímir Ponomarev, respondió sobre su visión del conflicto en un marco histórico y geopolítico más amplio. Según él, Occidente está “embarcado en una lucha desesperada para conservar su hegemonía. En la superficie ideológica, ella está representada igual a una lucha entre las democracias liberales y el autoritarismo… Occidente está usando todas las considerables reservas que le quedan, en el sistema económico de la postguerra creado de acuerdo con sus modelos -sanciones-, en el espacio de la información -una ola de rusofobia sin precedentes desde la época de Hitler-, para ocupar esos espacios”.
Según Karaganov, el conflicto es una lucha juiciosa
A ellos les gustaría debilitarnos y destruirnos, y desearían haberlo hecho en los años 1990. Hay un periodo adelante. Pero el destino de Rusia está en la vanguardia. Tenemos que unirnos, mantenernos firmes y vencer. Creo que Occidente tendrá que reducirse a una posición más modesta en el sistema mundial.
Karaganov está convencido de que la cuestión ucraniana se debe resolver. Interrogado sobre algunos países que podrían dar “garantías de seguridad”, en el marco de la desmilitarización y de la desnazificación de Ucrania y de la liberación de Donbass, respondió que “eso tendrá que resolverse militarmente, las negociaciones importan poco”. Agregó que “se debe tener en cuenta que los líderes occidentales del régimen de Kiev retardarán la operación militar por todos los medios, con la intención de causar el máximo daño a Rusia y luchar hasta el último ucraniano”.
Sobre el peligro de la “siriazación” o “afganización” de Ucrania, afirmó que la “afganización” es el objetivo de algunas potencias occidentales, por lo menos de Estados Unidos.
Nunca escondieron ese objetivo en Siria, pero no funcionó. Ahora, tenemos que entender que una acción militar prolongada es lo que interesa a Estados Unidos. Pero tenemos que resolver las principales tareas militares. Naturalmente, no estoy en condiciones de aconsejar a nuestro liderato militar y político, pero de fuera me parece que es necesario completar la derrota de los principales grupos de las Fuerzas Armadas de Ucrania lo más rápido posible, destruir la infraestructura militar. Y crear regímenes allegados a Rusia en gran parte del territorio de Ucrania. Esto significa, a mi parecer, que los intentos de llegar a la frontera occidental, como indican algunos de nuestros comentaristas, y luego dominar toda Ucrania, son contraproducentes. Ucrania vivía en gran medida de los subsidios en los tiempos soviéticos. Ahora está empobrecida. Es el país más pobre de Europa, en términos del PIB per cápita y no parece razonable asumir ese fardo. Entro otras cosas, es necesario entender que los recursos invertidos en el desarrollo de Siberia y del Extremo Oriente son mucho más prometedores. Nosotros, sencillamente, tenemos que corregir la situación en Occidente, de forma que se descarte la amenaza militar desde esa dirección. Ucrania, necesariamente, nos distrae del desarrollo de una dirección oriental mucho más promisoria. Tenemos que pensar en cómo reducir al mínimo esa influencia negativa.
En los que se dice respecto a la creciente rusofobia, que se convirtió en norma en Occidente, Karaganov observa que es descomunal:
“Parece que, en Occidente, en especial en Europa, muchos problemas no resueltos están creciendo y siguen creciendo, sociales, políticos y económicos. La élite actual no puede lidiar con ellos. El más grave es la reducción y el empobrecimiento absoluto de la clase media, que es la espina dorsal de las sociedades occidentales. Las democracias muchas veces necesitan un enemigo externo. Los sentimientos anti rusos se han inflado desde hace una década y media”.
En Europa, dijo, se percibe que los planes de desarrollo trazados se están frustrando. En las siete décadas siguiente después del fin de la Segunda guerra mundial, los europeos olvidaron su historia y pensaron que estaban en una situación de paz perpetua y se convencieron de que la expansión de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) no conduciría a una guerra: Aunque personas como yo estuviesen alertando de los peligros durante décadas. Y ahora, para Europa, el mundo, literalmente, se puso de cabeza. Y la rabia que surgió de eso se está desencadenando, inclusive en Rusia. Acabamos con el marco pacífico del ciudadano medio europeo.
Ponomarev señala el problema de los “canales de abastecimiento de armas a Ucrania”, a lo que califica de un acto absolutamente hostil de Occidente que podría llevar a la necesidad de ataques a instalaciones militares fuera de Ucrania y a las líneas de transporte del Oeste del país. Karaganov agregó que “a medida que el conflicto de Ucrania se hace lento, la probabilidad de la escalada horizontal y vertical aumentará. Es decir, la expansión del conflicto. Inclusive, en cantidades más altas y terribles de armamentos. Esta cuestión, por desgracia, se está haciendo cada vez más aguda”.
Congelamiento de activos: “bandidismo contra una potencia nuclear”
Para Karaganov:
El congelamiento de los activos del Banco central de Rusia es un acto de bandidismo dirigido contra una súper potencia nuclear. Esto, en principio, tanto para la teoría de las relaciones internacionales, como en la teoría de la disuasión nuclear, era considerado imposible… Esto puede abrir infinitas posibilidades de respuesta. Sospecho fuertemente que, si nosotros y nuestros socios occidentales no paramos a tiempo, el conflicto pasara a una condición totalmente nueva… Pero la situación puede ser todavía más peligrosa. Cuando tuvimos la Crisis de los misiles de Cuba, estábamos, finalmente, lidiando con figuras políticas respetables, que vivieron la Segunda guerra mundial. La condición de las élites políticas es ahora incomparablemente más baja. Incluso en Estados Unidos, donde todavía había vestigios de visión estratégica, ahora, casi no veo señales de pensamiento realista. Tal vez, algunas en torno del Pentágono… No está claro como “jugar el juego” con ese gobierno, para aumentar las apuestas y llegar a un compromiso. Me parece que el peligro de una escalada hacia una guerra total está aumentando con rapidez. Esa es la crisis de los Misiles que dura más tiempo.
Sobre el supuesto “aislamiento” de Rusia, recalcó:
La mayor parte del mundo está directa o indirectamente a nuestro favor. Hay un gran número de países que están felices con nosotros, porque estamos minando el dominio de Estados Unidos y de Occidente. La mayoría de los países del mundo está lista para interactuar y cooperar con nosotros… Pero tenemos fuerzas importantes en las luchas geopolíticas. En rivalidades anteriores con Estados Unidos y Occidente tuvimos enormes responsabilidades. Por ejemplo, los aliados de Europa Oriental, caros y no confiables. De la misma forma, Rusia desperdició una enorme cantidad de dinero en regímenes socialistas del Tercer mundo y tuvo una relación hostil con China. Ahora, eso fue sustituido con una relación muy amigable. Sólo tenemos, entonces, que tener calma con la situación que estamos viviendo. Algún día, espero, Occidente también percibirá que la lucha desesperada por el dominio continuo en la que está envuelto, perdiendo sus posiciones, es inútil. Pero ahora esperan derribar a Rusia, derribar el pivote del cual el no Occidente se funda en gran medida.
Es preciso evitar la catástrofe nuclear -contornos del futuro
Karaganov insiste en que Rusia debe prestar más atención y comprometerse en el ascenso “de nuestro propio país, en particular de las regiones orientales de Rusia”. Para hacer eso, durante cierto tiempo”, debemos regresar a una ‘Fortaleza rusa’, abierta a la cooperación con aquellos a los que gustaríamos y podemos cooperar, pero cerrada para los que nos hacen mal”. Además de esto, afirma que “fuerzas nacionales, líderes nacionales, intereses nacionales y principios nacionales” se armonizarán. Ahora, nosotros, incluso por medio de nuestros actos en Ucrania, estamos contribuyendo al regreso de la paz del virtual y global al real y nacional”.
Interrogado sobre los contornos del futuro, afirmó:
Si el mundo se hunde en una guerra nuclear universal, el futuro será de grupos de estados y de estados individuales. Sencillamente no veo un futuro de una Europa unida. Estados Unidos, pienso yo, evolucionará, aunque pierda su posición. En Asia se creará lentamente el nuevo centro del mundo, la ‘gran Eurasia’ convencional, a la cual espero que nos unamos, dejando atrás la ‘página de Pedro el Grande de nuestra historia. Recibimos mucho de Europa. Debemos ser gratos a ella. Pero no tenemos casi nada que sacar de eso. Y podemos ver eso ahora, inclusive en las esferas moral, política y económica. Son vecinos, van a volver a la normalidad. Y Esto significa que los elementos de su cultura que nos unen serán necesarios para evitar la catástrofe termonuclear, para soportar con dignidad las dificultades que comienzan a surgir y evitar la división de la sociedad.
*MSIa Informa

