Ivette Sosa
Una de las disciplinas en la que los directivos del deporte nacional y millones de mexicanos teníamos puestas nuestras esperanzas para obtener medallas en Tokio 2020 eran, sin duda, los clavados.
El deporte donde hemos sido potencia, y hay paradigmas muy honrosos; empero los resultados no han sido los esperados y deseados hasta el momento.
Claro ejemplo de ello, es un penoso salto que dejó una calificación de cero, ¡sí, de cero!, para Arantxa Chávez, de 30 años, quien participó en las pruebas preliminares para buscar uno de los lugares para la Final desde el Trampolín de 3 metros.
La azteca, desconcentrada, tuvo un tercer clavado vergonzoso: Nunca encontró el impulso ni la posición para el despegue, y no le quedó más opción que lanzarse “de brinquito” al agua.
Tal vez pensó que estaba en el balneario de Oaxtepec, con unos cuates, y no en unos Juegos Olímpicos, donde debería ser un honor representar a nuestro país.
Los atletas, mínimo, deben mostrar concentración y pundonor, resultado no de improvisaciones, sino de una disciplina que te permite, como atleta de alto rendimiento, desarrollar de manera magistral tus aptitudes y actitudes en una competencia de la envergadura de una justa olímpica.
¡SE VE COMPLICADO! 😥🇲🇽
Se le dificulta el pase a la siguiente ronda a la mexicana Arantxa Chávez, tras quedarse a la mitad de su clavado. 😥🇲🇽
¡ÁNIMO ARANTXA! 🇲🇽#VamosConTokyo pic.twitter.com/NQlxmgttJN
— MARCA Claro (@MarcaClaro) July 30, 2021
Con dicha ejecución
Arantxa Chávez fue la última de 27 competidoras en la ronda preliminar, en donde su mejor salto apenas le dio 58.50 unidades y un total de 190.35.
Foto: Captura de video @MarcaClaro
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