Ivette Sosa
La Fiscalía de Sinaloa confirma que el cuerpo del comunicador fue envuelto en plástico, en un camino de terracería en Culiacán
El querido periodista Luis Enrique Ramírez Ramos fue encontrado sin vida por un camino de terracería en las inmediaciones del poblado El Ranchito, en Culiacán; su cuerpo se encontraba envuelto en plástico negro, por lo que no fue identificado de inmediato.
Por la forma en que fue encontrado, se presume que lo asesinaron en otro lugar y fueron a deshacerse del cuerpo en ese sitio.
La Fiscalía General del Estado señaló que Luis Enrique fue asesinado a golpes, que le provocaron traumatismo craneoencefálico. Tras las primeras investigaciones, supieron que el periodista salió de su casa en la madrugada y no regresó.
#ÚLTIMAHORA | Asesinan al periodista Luis Enrique Ramírez Ramos, director de Fuentes Fidedignas y columnista de El Debate, en #Culiacán, #Sinaloa pic.twitter.com/k8kzV8ipAG
— Azucena Uresti (@azucenau) May 5, 2022
En 2011
Tras el crimen del periodista Humberto Millán, Luis Enrique Ramírez abandonó el estado, diciendo que su vida estaba en peligro, y se mantuvo ausente por varios años.
La Fiscal Sara Bruna Quiñónez Estrada, destacó que se trabaja para esclarecer este lamentable hecho que enluta al gremio periodístico y a la sociedad sinaloense. Dijo que no descartan ninguna línea de investigación, incluyendo su labor como periodista, y las amenazas que recibió hace más de diez años.
Confirma #FiscalíaSinaloa privación de la vida del periodista Luis Enrique Ramírez
La Fiscal Sara Bruna Quiñónez Estrada, destacó que se trabaja para esclarecer este lamentable hecho que enluta al gremio periodístico y a la sociedad sinaloensehttps://t.co/OJtgPa1wzn pic.twitter.com/omQHwlW7xh— Fiscalía Sinaloa (@FiscaliaSinaloa) May 6, 2022
Durante su larga trayectoria
Luis Enrique trabajó en diversos medios locales y nacionales; fue fundador de un portal llamado Fuentes Fidedignas. Quien suscribe, lo conoció hacia fines de la década de los ochenta, cuando entonces él cubría la fuente de Cultura para el diario El Financiero. Siempre amable, divertido, lleno de anécdotas y bondadoso con sus compañeros periodistas.
Coincidimos en varios viajes, enviados por nuestros respectivos medios. Entonces me comentaba que le gustaba la fuente política, pero que había tenido que dejar Sinaloa porque era muy peligroso ejercer el quehacer periodístico en aquella entidad. Durante años dejé de saber de él. Ahora me entero, con rabia y con dolor que Luis Enrique fue asesinado. Es el noveno crimen contra la prensa en lo que va del año. ¡Ya basta!
