MSIA Informa
El Secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, reconoció por primera vez que la humanidad está pasando por un cambio de época. Pero, o es ciego, o prefiere fingir y no ver que el cambio de época implica, principalmente, que Estados Unidos ya no será hegemónico en un mundo multipolar y tendrá que convivir con naciones de igual a igual: mismos deberes y derechos.
Una era está terminando, una nueva está comenzando, y las decisiones que tomemos ahora darán forma al futuro en las próximas décadas, dijo el miércoles 13 de septiembre en un discurso en la Universidad Johns Hopkins en Washington.
Para él, el orden posterior a la Guerra fría terminó cuando “décadas de relativa estabilidad geopolítica (sic) dieron paso a una intensificación de la competencia con las potencias autoritarias”.
¿De qué estabilidad nos habla?
¿De la destrucción de Irak, Yugoslavia, Afganistán, Libia, Siria y otros países?, cuya mayor falta fue no agacharse ante los designios del poder anglo-americano.
Potencias autoritarias, ¿tratándose del país que libró la mayor cantidad de guerras no provocadas contra otros después de la Segunda guerra mundial? Sería cómico si no fuera una muestra superlativa de arrogancia.

