MSIA Informa
En una conferencia de prensa en la Casa Blanca, la secretaria de prensa Karine Jean-Pierre salió con esta perlita:
Hace 79 años, Estados Unidos y nuestros aliados ucranianos unieron fuerzas para luchar contra los regímenes opresivos de Hitler y Stalin. Aunque Berlín es ahora un aliado, la amenaza del Este persiste. Es por eso que estamos comprometidos a apoyar a Ucrania y ofrecer todo nuestro apoyo en todo lo que podamos.
Cualquiera que haya estudiado Historia Universal moderna sabe que en la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), Ucrania formaba parte de la Unión Soviética y que esta última fue aliada de Estados Unidos, Reino Unido y Francia en la lucha contra el nazifascismo. Entonces, Ucrania tenía un movimiento “ultranacionalista” activo que apoyaba decididamente a los invasores nazis, actuando como fuerzas auxiliares en la “limpieza étnica” del país, es decir, la eliminación física de los judíos y de los patriotas antinazis en general.
Después de la guerra, los así denominados ultranacionalistas participaron en acciones guerrilleras y de hostigamiento contra los soviéticos, bien financiados por los servicios de inteligencia angloamericanos, y cuando fueron derrotados, ya en la década de 1950, muchos de ellos se refugiaron y reconstruyeron sus vidas en Estados Unidos, Reino Unido y Canadá.
En 2023, uno de estos “veteranos de guerra”
Fue recibido por el primer ministro Justin Trudeau y aplaudido por el Parlamento canadiense. Si no hubiera trabajado en la Casa Blanca, Karine Jean-Pierre habría sido una candidata perfecta para dirigir el ministerio de la Verdad en la famosa obra “1984” de George Orwell, donde los empleados que ahí laboraban se encargaban de alterar los archivos de periódicos y libros históricos para adaptarlos a las cambiantes alianzas de la imaginada Oceanía (cuyos principales miembros eran, no por casualidad, Estados Unidos y Gran Bretaña).

