Los campesinos galos siguen arrojando estiércol y neumáticos a los edificios gubernamentales, en protesta por los nuevos “impuestos ecológicos” que están destruyendo sus granjas y sus medios de vida.
Desde la semana pasada, se ha desencadenado una serie de protestas en varias provincias francesas, donde los agricultores arrojaron y quemaron frente a los edificios estatales, toneladas de estiércol y llantas, como símbolo de su descontento.
Con sus demandas, los campesinos buscan mejorar sus condiciones laborales e ingresos, afectados por el incremento de costos de producción, diferencias regulatorias con otras naciones europeas, trámites administrativos, impuestos y daños causados por la fauna.
Los agricultores franceses siguen arrojando estiércol y neumáticos a los edificios gubernamentales en protesta por los nuevos “impuestos ecológicos” que están destruyendo sus granjas y sus medios de vida. pic.twitter.com/2TbhGzz9qr
— Emmanuel Rincón (@EmmaRincon) December 7, 2023
Pérdida de confianza
La Federación Regional de Sindicatos de Agricultores Paca (FRSEA) puntualizó la pérdida de confianza en el gobierno francés, argumentando que los agricultores no se sienten escuchados ni respetados.
Los agricultores advierten que mantendrán la movilización hasta que las autoridades galas atiendan sus demandas y aseguren un futuro digno para el sector.

