Elisabeth Hellenbroich, desde Wiesbaden* En las últimas semanas hemos visto nuevos acontecimientos que señalan a toda voz que el “orden basado en reglas” en respuesta a la guerra entre Rusia y Ucrania no tendrá un futuro perdurable. A pesar de la atronadora propaganda proveniente de “Occidente” –Estados Unidos, la Unión Europea y algunos de sus aliados en Asia- que defienden aquel el orden (en lugar del Derecho basado en el orden que surgió de los horrores de la Segunda guerra mundial), lo que está naciendo es un “orden multipolar mundial” alrededor de Rusia, China, India y los países del denominado Sur global -África, Iberoamérica, el Medio Oriente y Asia-. La configuración de poder se dirige contra la “unilateralidad” impuesta por las sanciones de Estados Unidos y de la Unión Europea, pero también contra la creciente tendencia de desdolarizar las relaciones comerciales y por la demanda de las naciones de que el progreso debe partir de la soberanía de las naciones. Más y más naciones comienzan a comerciar en sus monedas nacionales, al tiempo que más naciones del Sur global se proponen la creación de una misión de paz en el conflicto de Rusia y Ucrania.
Un ejemplo de la brecha creciente entre la unilateralidad impuesta por el orden basado en reglas y el nuevo orden multipolar es la reciente sesión del Consejo de seguridad de las Naciones Unidas presidida por el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov en el pasado mes de abril en Nueva York.
Fue sorprendente observar que algunos diplomáticos occidentales en las Naciones Unidas, entre ellos los embajadores de Estados Unidos, Inglaterra, Francia, Suiza, Japón, Malta y Albania, que sin excepción pronunciaron discurso para condenar a Rusia, la mayoría atacaron lo que para ellos y para sus pueblos es un “orden mundial unilateral” Lo que ellos piden, en cambio, es un Orden mundial multilateral que defienda el “Bien común de la humanidad, la paz como un bien indivisible y la seguridad entre todas las naciones,” que, al mismo tiempo, se reformen las instituciones financieras internacionales y que la Carta de las Naciones Unidas sirva de guía para las naciones. También exigieron con firmeza que se reforme el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas a la luz de la devastadora guerra. Ahí esta la participación del representante de los Emiratos Árabes Unidos, que declaró que deberíamos “volver al mecanismo multilateral, que incluye la reforma de las instituciones financieras internacionales, así como la protección del Bien común mundial.” Fueron similares los discursos de los representantes de África, como el viceministro de Relaciones Exteriores de Ghana, quien subrayó la importancia del Movimiento de los no alineados, que exige “un orden mundial justo y equitativo.” Tenemos también al representante de Brasil en Naciones Unidas que, cuando recalcaba el papel del G-20, calificó las sanciones de “reflejo condicionado”; las medidas coercitivas unilaterales tendrán un efecto diferente en terceras naciones.
Brasil rechaza el orden mundial hegemónico, dijo, y agregó que imponer el punto de vista de unas cuantas naciones es imperialista y divisor; se deberían usar todos los medios pacíficos para poner fin a los conflictos (en particular el de Ucrania) y no abandonar la diplomacia. Brasil cree en un orden multilateral y se compromete a luchar por un multilateralismo renovado.
El representante de China subrayó que las Naciones Unidas no deberían servir tan sólo a un puñado de naciones, sino hacer que “el mundo multipolar se vuelva realidad.” Los países pobres de África, en particular, merecen un papel más grande en las Naciones Unidas. “Las sanciones unilaterales tiene que ser rechazadas, y están allí para mantener la hegemonía de Estados Unidos sin ningún sustento jurídico,” como “un monstruo rabioso” que causa mucho daño a las relaciones internacionales. “Convocamos a los países a detener las sanciones unilaterales.” También el discurso del primer viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, resaltó que al mismo tiempo que las desigualdades empeoran, se quiere imponer un “orden unilateral.” “Reafirmamos la fuerza del multilateralismo.
El vocero de Irán habló sobre las “medidas coercitivas unilaterales” contrarias a los principios del Derecho internacional. El representante de Egipto ante las Naciones Unidas dijo que existía la “monopolización” por parte de algunos países respecto al progreso de África. “Se necesita la coexistencia pacífica” con base en la equidad.” Pidió también la reforma de las “instituciones financieras internacionales como el FMI y Bretton Woods. “Tenemos que reexaminar el mecanismo de seguridad colectiva para corregir las injusticias históricas cometidas con África y encontrar una solución financiera a los problemas financieros.” “Comercio desdolarizado” En una declaración de casi una hora, el experto alemán en temas del Medio Oriente y escritor Michael Lüders, hizo unas observaciones valiosas en un video de You Tube.
Según Lüders, atestiguamos actualmente el comienzo de la pérdida de poder de Estados Unidos, de la OTAN y de los países occidentales en general. Están emergiendo nuevos centros de poder a causa del conflicto ucraniano, observó. Estamos tan sólo en el comienzo de algo a escala regional e internacional que muestra claramente la pérdida de poder de Estados Unidos y de la UE.
Cada vez son más visibles las líneas de un orden mundial descentralizado. El orden mundial está cambiando y la idea de que las reglas fijas del juego son predeterminadas se desvanece. El núcleo del conflicto geopolítico: El poder mundial de Estados Unidos ha paso su zénit en términos de poder político. Están en un enfrentamiento con Rusia y China. Se intenta reordenar el mundo y usar a los adversarios para prolongar la declinación…*MSIA Informa
Foto: ELG21

