Cualquiera que escuche a las dos mujeres más poderosas de la Unión Europea, la presidente de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y la alta representante para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Kaja Kallas, hablar sobre la continuación de la guerra en Ucrania y la posición europea frente a Rusia, se recordará de las hechiceras de Macbeth, de Shakespeare, cuyas predicciones llevaron al rey escocés usurpador a la locura y a la destrucción.
MSIA Informa
Una, toca la aturdida cantaleta de la “amenaza rusa” para Europa y anuncia un megaplan para una “nueva era de rearme europeo”, que costará 800.000 millones de euros, dinero por el que ya se habla de “sacrificios” para la población en general, entre ellos grandes recortes en las prestaciones sociales y otros beneficios del extinto Estado de Bienestar europeo.
La otra, habla abiertamente de la fragmentación de la Federación Rusa en estados más pequeños, con la ayuda de Occidente, sin poder ocultar la alucinación que vive el Oeste euroatlántico, desde la época del colapso de la Unión Soviética.

Por tratarse de personas con cierto nivel cultural (una tiene un doctorado en Medicina, la otro Master-MBA-), se puede suponer que están familiarizadas con la obra del dramaturgo William Shakespeare.
Sin embargo, al parecer, han olvidado el trágico destino de Macbeth y, no se han dado cuenta de que el célebre bosque de Birnam ya ha comenzado a moverse en contra de la Europa adicta al atlantisismo y al globalismo.

