septiembre 06, 2026

Del Darién a la frontera norte: La herida abierta que México no puede ignorar

Del Darién a la frontera norte: La herida abierta que México no puede ignorar

Memoria, desplazamiento y geopolítica regional

Bernardo Méndez Lugo*

Mi conocimiento de Centroamérica no proviene únicamente de la lectura de estadísticas o informes internacionales. A lo largo de mi trayectoria profesional y académica, he tenido la oportunidad de conocer de cerca las realidades de El Salvador, Nicaragua y Honduras, naciones cuya historia reciente, ha sido profundamente marcada por conflictos políticos, guerras civiles, desigualdad y desgarradores desplazamientos humanos.

Esa experiencia me permite afirmar con absoluta contundencia que las grandes caravanas migratorias contemporáneas, no surgieron de la nada: Tienen hondas raíces históricas.

Transición de la violencia: De las guerras civiles a las nuevas formas de expulsión

Durante las décadas de 1970, 1980 y principios de los noventa, el istmo centroamericano experimentó episodios traumáticos. Miles de personas abandonaron sus comunidades para salvar la vida o cruzaron fronteras convertidas en refugiados.

El desplazamiento era entonces, la consecuencia directa del fuego cruzado y la violencia política. Hoy, las causas han mutado, pero la movilidad forzada no da tregua. El fin de los conflictos armados no significó la paz social.

En El Salvador, Honduras y Nicaragua han emergido nuevas dinámicas de expulsión: Violencia criminal, deterioro institucional, extorsión, inseguridad alimentaria y fenómenos climáticos desastrosos.

Según datos de ACNUR, el reclutamiento forzado, la violencia de género y el cambio climático se han consolidado como los motores clave del éxodo en el norte de Centroamérica.

La persona que hoy abandona Honduras no huye necesariamente de una guerra civil, pero escapa de una estructura criminal que le impide trabajar y criar a sus hijos en paz. Quien huye de El Salvador enfrenta el acoso del control territorial. En tanto, Nicaragua refleja otra arista doliente: La crisis política iniciada en 2018, desplazó a miles de ciudadanos, principalmente hacia Costa Rica.

Foto: Ichigo121212

El Corredor Seco: Cuando la naturaleza también expulsa

En mis acercamientos a la región aprendí que resulta imposible separar la problemática política de la ambiental. Huracanes, sequías prolongadas e inundaciones destruyen, en cuestión de horas, lo que a una familia le tomó décadas construir.

El llamado Corredor Seco —que abarca zonas de Guatemala, Honduras y El Salvador— es el epicentro de esta vulnerabilidad. La pérdida recurrente de cosechas básicas como el maíz y el frijol, deja sin sustento a miles de hogares rurales. Cuando se pierde la vivienda, el cultivo y el ingreso al mismo tiempo, migrar deja de ser una elección y se convierte en una desesperada estrategia de supervivencia.

El Tapón del Darién y la tragedia del tránsito continental 

En los últimos años, el fenómeno migratorio adquirió una dimensión continental alarmante. Miles de personas provenientes de Sudamérica y otros continentes se adentran en el Tapón del Darién, en la frontera entre Colombia y Panamá.

Esa selva tupida, representa una de las rutas más peligrosas del planeta. Sin embargo, el Darién no es un hecho aislado. Forma parte de una arteria continental contínua: Sudamérica → Darién → Centroamérica → México → Estados Unidos.

Por ello, resulta un error estratégico y analítico observar la crisis exclusivamente desde la perspectiva de la frontera México-Estados Unidos. La travesía y el drama humano empiezan miles de kilómetros atrás.

Diplomacia y seguridad nacional: México y la deuda histórica con el Sur 

México ocupa una posición estratégica única: Es país de origen, tránsito, destino y retorno. Esta condición exige una política integral y sofisticada que supere la mera contención policial o fronteriza.

Es urgente cooperar activamente con Centroamérica, Estados Unidos y Canadá para detectar, de manera temprana, a personas con necesidad de protección. Abrir vías de movilidad regular y combatir, con rigor, a las redes del crimen organizado que lucran con la desesperación humana.

Las políticas represivas han demostrado sus límites. Las cifras de ACNUR confirman que decenas de miles de personas continúan desplazadas internamente en Centroamérica, mientras cientos de miles, buscan asilo en el exterior.

México no puede acordarse de Centroamérica únicamente cuando estalla una crisis en sus fronteras. Debe recuperar su histórica presencia diplomática mediante una agenda regional sólida que contemple infraestructura, desarrollo, empleo, educación y gestión del cambio climático. La prevención del desplazamiento comienza en la comunidad de origen.

Foto: Twitter @mitoguti

Por una movilidad humana digna, segura y optativa 

Hablar de movilidad humana nos permite entender la complejidad del escenario: Existen trabajadores migrantes, solicitantes de asilo, refugiados, desplazados ambientales y familias que combinan todas estas realidades. La política pública debe responder a cada una de estas facetas.

Mi experiencia con la realidad centroamericana me enseñó una lección fundamental: Detrás de cada flujo masivo, hay una historia nacional; y detrás de cada migrante, una vida humana que busca futuro.

El verdadero desafío para México y sus vecinos, es construir una región donde migrar sea una opción libre y no una condena forzada; y donde, cuando salir sea inevitable, hacerlo de forma segura, ordenada y digna, sea un derecho plenamente garantizado.

*Academico fundador de UAM-Xochimilco CDMX.
*Diplomático de carrera en retiro.    
*MPhil IDS, University of Sussex 
*Actualmente, director de fundación promigrante America sin Muros en CDMX.
Imágenes: Pixabay @mitoguti

About The Author

Maestra en Periodismo y Comunicación; directora de noticias, editora, jefa de información, articulista, reportera-investigadora, conductora y RP. Copywriter de dos libros sobre situación política, económica y narcotráfico de México; uno más artesanal de Literatura. Diversos reconocimientos, entre ellos la Medalla de plata por 50 Aniversario de Radio UNAM y Premio Nacional de Periodismo, categoría Reportaje.

Related posts