En la reciente reunión del Foro Económico Mundial en mayo, la expresión tormenta económica fue mencionada por varios participantes pesos pesados de la economía mundial, y desde entonces, se sigue empleando.
Jamie Dimon, director ejecutivo del megabanco JP Morgan Chase, advirtió sobre el inminente «huracán» económico causado por una combinación inusual de desafíos, incluida la guerra en Ucrania.
Este huracán está muy por delante en el camino y viene hacia nosotros. No sabemos si son de los leves o uno de la tempestad Sandy. Será mejor que se preparen, dijo en una conferencia la semana pasada (Bloomberg, 01/06/2022).
También en mayo, Dimon creía que el clima estaba “algo soleado» y que la Reserva Federal podría manejar los riesgos de la situación inflacionaria causada por el aumento de precios generado por la guerra en Ucrania y las sanciones contra Rusia. De todos modos, en la conferencia, afirmó que su banco se está preparando para las turbulencias con un balance «conservador».
Jane Fraser, CEO de Citigroup, también se refirió a la situación europea:
Europa está justo en medio de las tormentas en las cadenas de suministro, la crisis energética y, por supuesto, la proximidad de algunas de las atrocidades que están teniendo lugar en Ucrania (CNBC, 23/05/2022).
El resultado, enfatizó, será una recesión.
En Davos
La presidente del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, se hizo eco de sus pares sobre el vaciamiento de la globalización financiera: «La guerra entre Rusia y Ucrania puede terminar siendo un punto de inflexión para la hiper globalización. Esto puede hacer que las cadenas de suministro sean menos eficientes durante algún tiempo y, durante la transición, crear presiones de costos más persistentes para la economía (Yahoo! Finance, 23/05/2022) «.
El presidente de Goldman Sachs, John Waldron, afirmó: «Este es uno de los entornos más complejos y dinámicos, si no el más complejo que he visto en mi carrera. Obviamente, nos enfrentamos a varios ciclos, pero para mí, la confluencia del número de choques en el sistema no tiene precedentes. Esperamos tiempos económicos difíciles por delante. No hay duda de que estamos viendo un entorno de mercado de capitales más difícil (Bitcoin News, 04/06/2022)».
El 7 de junio, el su informe, el Banco Mundial reforzó sus pronósticos en su informe sobre las perspectivas económicas mundiales, afirmando que «la economía mundial debería pasar por una desaceleración más aguda”
Según el presidente del Banco, David Malpass: «La guerra en Ucrania, las cuarentenas en China, la desorganizaciónde las cadenas de suministros y el riesgo de una fuerte crisis están golpeando el crecimiento. Para muchos países, será difícil evitar una recesión”. Es urgente fomentar la producción y evitar las restricciones comerciales. Los cambios en las políticas fiscales, monetarias, climáticas y de deuda son necesarios para contrarrestar la mala asignación de capital y la desigualdad».
La economía mundial puede estar encaminada a años de débil crecimiento y aumento de precios, una combinación tóxica que pondrá a prueba la estabilidad de docenas de países que aún luchan por recuperarse de la pandemia, advirtió el Banco Mundial.
Desde la década de 1970 -cuando las dos crisis del petróleo minaron el crecimiento y elevaron los precios, dando lugar a la enfermedad conocida como “estanflación”- la economía mundial no se enfrentaba a un reto semejante, agregó.
El crecimiento mundial de este año será aproximadamente la mitad de la tasa anualizada del año pasado y se espera que mejore poco en 2023 y 2024. Ésta será la caída más brusca tras el repunte inicial posterior a la recesión que ha sufrido la economía mundial en más de 80 años, según el banco.
Por su parte, la secretaria del Tesoro de Estados Unidos, Janet Yellen, dijo en una audiencia en el Senado que el país enfrenta «desafíos macroeconómicos, incluidos niveles inaceptables de inflación, así como vientos en contra causados por el efecto de la pandemia [de Covid-19] en las cadenas de suministro, y los efectos de las interrupciones del lado de la oferta en los mercados de petróleo y alimentos como resultado de la guerra de Rusia en Ucrania (RT,07/06/2022)».
Al mismo tiempo, admitió que la inflación está en su nivel más alto en cuatro décadas «en prácticamente todos los países desarrollados del mundo».
Un ejemplo de la magnitud del daño potencial se muestra en el Reino Unido, donde 500.000 pequeñas empresas corren el riesgo de un colapso inminente si no cuentan con algún tipo de apoyo gubernamental. Martin McTague, presidente de la Federación de Pequeñas Empresas (FSB), pintó un panorama sombrío: «Todavía hay un problema masivo con las pequeñas empresas. Se enfrentan a algo así como el doble de la tasa de inflación en los precios de sus productos y esto es una bomba de tiempo. Literalmente tienen semanas antes de que se queden sin dinero, y esto significa que cientos de miles de empresas y mucha gente pierde sus empleos (Zero Hedge, 07/06/2022)».
Citando datos de la Oficina de Estadísticas Nacionales (ONS), McTague dice que 2 millones de pequeñas empresas británicas, el 40% del total, tienen menos de tres meses de reservas financieras para continuar operando; de estos, 300.000 tienen sólo unas pocas semanas de reservas y 200.000 están en peligro inmediato. Para empeorar todo, señala, la inflación de abril alcanzó el 9%, la tasa más alta desde 1982.
Nominalmente culpado por la borrasca global, el presidente ruso Vladimir Putin fue más realista. En un mensaje a los participantes de la 25ª reunión del Foro Económico Internacional de San Petersburgo, publicado de antemano, puso el dedo en la llaga: «Muchos años de errores cometidos por las naciones occidentales en sus políticas económicas y sanciones ilegítimas han causado una ola global de inflación, la interrupción de las cadenas logísticas y manufactureras establecidas, un aumento de la pobreza y un déficit de alimentos (RT, 06/06/2022).»
Las sanciones contra Rusia están jugando el papel del factor desestabilizador del sistema, que tiende a reorganizarse en otra configuración, catalizada por la construcción de un sistema financiero paralelo al del dólar, liderado por China y Rusia. Mientras tanto, Occidente tendrá que enfrentarse a la tormenta que ella misma ha generado.
*MSIa Informa

