abril 15, 2026

El caso del First Republic Bank

El caso del First Republic Bank

Mario Lettieri y Paolo Raimondi, desde Roma*

El First Republic Bank (FRB) de San Francisco, el décimo cuarto mayor banco de Estados Unidos, cerró sus puertas. Es la segunda mayor quiebra de la historia bancaria del país, después de la del Washington Mutual, en 2008.

Para evitar que causara una avalancha financiera y calmar los mercados, por lo menos temporalmente, se organizó una “operación especial” público-privada.

La Federal Deposit Insurance Corporation (FDIC), la agencia de regulación bancaria, asumió el control del banco y, de manera simultánea, lo vendió al JPMorgan Chase (JPMC) de New York, el mayor banco estadounidense e indiscutible rey de los derivados financieros especulativos.

Quedará en posesión de los casi 104 mil millones en depósitos y los casi 230 mil millones de dólares en activos del FRB, de los cuales 173 mil millones son en préstamos y 30 mil millones en títulos.

El JPMC pagó 10 mil 600 millones de dólares por la compra

Y el fondo de garantías de la FDIC debe entrar con 13 mil millones para cubrir los daños sufridos por los cuentahabientes del FRB. La FDIC, quien garantiza de3pósitos de hasta 250 mil dólares, debe asumir la responsabilidad por 50 mil millones en préstamos y créditos del FRB. En otras palabras, la mayor parte del rescate recaerá en hombros del público.

Téngase en mente que los depósitos citados estarían incluidos 92 mil millones en ayudas anteriores, 30 mil millones bajo la forma de préstamos concedidos por los 11 mayores bancos estadounidenses y el restante por la Reserva Federal y otras entidades públicas. Apenas servirán para ganar tiempo y evitar un colapso inmediato.

 El colapso del FRB da lecciones

A inicios de marzo, cuando se anunció la quiebra del Silicon Valley Bank (SVB), las acciones del FRB todavía valían 115 mil millones de dólares: hoy valen casi nada. Ya en los primeros tres meses del año, 102 mil millones de depósitos “se fugaron” del banco.

De hecho, como los otros dos bancos quebrados anteriormente, SVB y Signature, el FRB entró en colapso bajo el peso de préstamos e inversiones en títulos que perdieron miles de millones de dólares en valor, como resultado de la política de la Reserva Federal de aumentar las tasas de interés para combatir la inflación. Así, muchos clientes, especialmente los ricos comenzaron a retirar su dinero y los inversionistas se deshicieron de sus acciones, desencadenando a la par una crisis de liquidez.

El CEO del JPMC, Jamie Dimon, espera que esta fase de elevada inestabilidad financiera se calme, aunque admite que “podría haber algún otro caso menor”. Pero, añade, los inversionistas todavía están expuestos a los riesgos creados por los aumentos de las tasas de interés de “Fed” y su impacto sobre los activos, incluyendo los inmuebles.

A pesar de muchas garantías, se teme que las crisis bancarias “agudas” se vuelvan “crónicas”. Los efectos macroeconómicos del estrés bancario pueden apenas estar en la infancia.

 En los Estados Unidos, se piensa que la “Fed” administró mal la política de tasas de interés

Con alzas que, fueron, primero, tardías y, después, muy concentradas. En efecto, en 12 meses la tasa aumentó 5%, choque inferior apenas al de la década de 1980. Además, admitido incluso por el mismo vice-presidente del banco central, la “Fed” ha fallado en la supervisión y la regulación bancaria.

Las quiebras mostraron que casi un cuarto de la llamada cartera bancaria en EUA está conformada por títulos que pierden dinero con las actuales tasas de interés. De hecho, sigue siendo significativo el riesgo de fuga generalizada de depósitos en los bancos regionales, para los mayores y para los fondos del llamado sistema bancario paralelo. Esto llevaría, también a una reducción de los créditos hacia la economía. Los indeseables efectos de la liquidez creada y el bajo costo son palpables. Hoy, la “Fed” corre el riesgo de cometer el mismo error: subestimar las consecuencias sistémicas de sus actuales políticas.

Naturalmente, los bancos demasiado grandes para caer, se están aprovechando de la política de Fed. Esto es evidente por un número sorprendente: en el primer trimestre de 2023, el JPMC obtuvo 21 mil millones de dólares en ganancias con las tasas de interés, más del 50% en comparación con el mismo período del año anterior. Como las tasas de los depósitos de los clientes eran y siguen bajas, el banco se ajustó velozmente al aumento de las tasas de préstamos e inversiones.

Las muchas intervenciones de rescate destacan algunos problemas críticos a resentirse posteriormente. En primer lugar, ellos exacerban la concentración bancaria, los grandes bancos se vuelven cada vez más grandes para su administración. En segundo lugar, la confianza en la FDIC y su futura capacidad de garantizar todos los depósitos se está perjudicando. Lo cual es muy preocupante.

*MSIA Informa

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About The Author

Maestra en Periodismo y Comunicación; directora de noticias, editora, jefa de información, articulista, reportera-investigadora, conductora y RP. Copywriter de dos libros sobre situación política, económica y narcotráfico de México; uno más artesanal de Literatura. Diversos reconocimientos, entre ellos la Medalla de plata por 50 Aniversario de Radio UNAM y Premio Nacional de Periodismo, categoría Reportaje.

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