Mary Sandoval*
El pasado 5 de junio, se celebraron elecciones en el estado de Aguascalientes, en donde se eligió al gobernador. La candidata de la coalición Va por México, Teresa Jiménez Esquivel resultó ser la ganadora, y en segundo lugar quedó la aspirante de Morena, Nora Ruvalcaba Gámez.
Quien fungió como promotora del voto de la candidata perdedora fue la flamante Jefa de Gobierno de la CDMX, Claudia Sheinbaum Pardo.
¿Qué es promoción del voto?
Se entiende por propaganda electoral o promoción del voto al conjunto de escritos, publicaciones, imágenes, grabaciones, proyecciones y expresiones que durante la campaña electoral producen y difunden los partidos políticos, los candidatos registrados y sus simpatizantes, con el propósito de presentar ante la ciudadanía las candidaturas a los diferentes puestos de elección popular (Portal del TE).
Ahora bien, ¿Quién puede hacer esas labores de promoción del voto?
De acuerdo a la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales, en su artículo 6, dice que 1) la promoción de la participación ciudadana para el ejercicio del derecho al sufragio corresponde al Instituto, a los organismos públicos locales, a los partidos políticos y sus candidatos.
El Instituto emitirá las reglas a las que se sujetarán las campañas de promoción del voto que realicen otras organizaciones. Esto excluye a los funcionarios públicos desde el presidente de la República, gobernadores, los diputados y senadores, hasta los funcionarios públicos de las diferentes dependencias federales y estatales del gobierno.
El fracaso de Sheinbaum
La Jefa de gobierno capitalino estuvo presente en el inicio de la campaña de Nora Ruvalcaba, el pasado 3 de abril, pero no fue sola, estuvo acompañada por un grupo de brigadistas de las alcaldías Xochimilco, Tláhuac e Iztapalapa. En pocas palabras, apoyó a su correligionaria con recursos de la Ciudad de México.
Se supone que el promotor del voto busca que su candidato gane, pero en esta ocasión, una de las corcholatas favoritas del presidente, falló estrepitosamente.
¿A qué se debió que la candidata de Morena perdiera la gubernatura de Aguascalientes?
Comencemos diciendo: Quien es el principal operador político de los candidatos del partido Morena es, sin duda, el presidente López Obrador. Es quien dice qué se tiene que hacer y da órdenes para que repartan dádivas a los sectores de la población que le den votos; en resumen, es el estratega para hacer proselitismo.
Si bien Sheinbaum fue a hacer bulto a las campañas en favor de Morena, realmente sólo fue a ejecutar las indicaciones de su jefe. Digamos que como su fiel mensajera.
Si somos claros, quien en realidad jugó sucio en la elección de este domingo 5 se junio, fueron el presidente, su gabinete y la coalición de partidos que apoyó a Morena.
AMLO hizo campaña desde sus conferencias mañaneras…
Cuando está prohibido por la ley; y su gabinete se desbocó para organizar mítines los fines de semana, para apoyar a sus candidatos.
Funcionarios públicos de distintos niveles fueron grabados condicionando la entrega de programas sociales al voto en favor del partido en el poder y, por si ello no fuera suficiente, el fin de semana de los comicios, hubo operadores electorales de Morena detenidos con dinero y listas electorales en las manos.
Coincidimos con el Washington Post, cuando el pasado 6 de junio, afirmó que la principal amenaza a la democracia mexicana es el presidente López Obrador.
A la vieja usanza priísta, el ahora partido oficial se vale de cualquier recurso, artimaña, o argucia para obtener triunfos, pero en el caso de Aguascalientes no les funcionó el maiceo. Seguramente porque los hidrocálidos demostraron ser una ciudadanía más pensante y consciente de la importancia de su voto.
Conclusiones
Claudia fue tres veces a Aguascalientes, el 3 de abril al inicio de la campaña; el 6 de mayo y en el cierre de campaña, el 28 de mayo. Ese día fue acompañada de los titulares de Energía, Rocío Nahle, y de Gobernación, Adán Augusto López.
Para el anecdotario, Claudia apoyó también a la candidata de Durango y también perdió. De dos que le encomendaron, fracasó en ambos, por lo que esta corcholata, de rictus siempre adusto y desangelada, fue la gran perdedora.
Preguntamos: ¿Si no puede con causas ajenas, podrá con la propia? ¿Si no puede con la CDMX, podría con el país?
Foto: Twitter @Claudiashein


