Bolivar Hernandez*
En esta fotografía se alcanza a distinguir el pequeño volcán Paricutín, que nació en el siglo XX, el 21 de febrero de 1943, en la parcela del campesino don Dionicio Pulido, quien se encontraba trabajando en su milpa, cuando de pronto la tierra empezó a retumbar con fuerza, y a lanzar vapores y piedras.
Fue entonces que ante sus ojos nació un volcán, el Paricutín, que sepultó por completo su pueblo.
Los pobladores fueron trasladados a Uruapan, a un lugar conocido como Los Conejos. Muchos aceptaron el traslado y otros no, y volvieron a su terruño.
Han transcurrido ya 79 años de aquel fenómeno telúrico
Sus habitantes más viejos lo recuerdan con claridad. Como antropólogo curioso que soy, fui hace 40 años a conocer el Paricutín a lomo de bestia, por un camino de mulas.
Y me sorprendió que del antiguo pueblo, solo queda en pie la iglesia y sus torres intactas tras el voraz avance de la lava, que arrasó con todo a su paso.
Michoacán es zona telúrica, llena de volcanes apagados y con terrenos saturados de obsidianas (roca volcánica perteneciente al grupo de los silicatos), por efecto de las erupciones.
Volcán inactivo
- El Paricutín, en purépecha Parhíkutini ‘lugar al otro lado’, es un volcán inactivo.
- Está situado entre el ex poblado de San Juan Parangaricutiro (actualmente Nuevo San Juan Parangaricutiro) y el poblado de Angahuan.
- En su momento, ostentó el título del volcán más joven del planeta.
*La Vaca Filósofa

