mayo 26, 2026

El reino de los arrepentidos: La culpa, es un pecado que no se lava con nada

El reino de los arrepentidos: La culpa, es un pecado que no se lava con nada

 

Bolívar Hernández

Las sociedades capitalistas ofrecen a los consumidores una gran variedad de opciones en todos los productos, lo cual provoca en el público una gran desasosiego al no saber elegir correctamente.

La mayoría de los seres humanos no saben qué hacer con más de tres opciones enfrente, por ejemplo hay en el mercado de los cereales en caja una docena de posibilidades con diferencias sutiles entre ellas. Y los consumidores no atinan a escoger lo que es correcto para ellos y su dieta.

Puedo decir con toda autoridad que ningún cereal en caja es nutricional y bueno para la salud, es más el corn flakes no contiene ningún valor nutricional, lo único que puede tener algún valor nutricional es comerse la caja de cartón remojada en leche caliente.

Todos los días los individuos tienen qué elegir algo, y después de escoger vienen los arrepentimientos, no se diga si son compras de bienes o servicios que no necesitan, simplemente porque estaban de oferta (?). Eso significa robarse a sí mismo, algo inaudito, pero real.

El tópico más peliagudo para la mayoría de sujetos es el elegir pareja

Y los consultorios de psicoanálisis recogen una gran cantidad de historias de errores en la selección de una pareja, por haber escogido a alguien por razones equivocadas o intrascendentes. Las estadísticas crecientes del número de divorcios tempranos, es la prueba del aserto anterior.

Los casados, divorciados y solteros pertenecen al reino de los arrepentidos. Y, por supuesto, también aquellos compradores compulsivos o caza ofertas.  Los acumuladores de objetos, de cosas, quieren llenar los agujeros o vacíos existenciales con cosas. Esas cosas producen satisfacción inmediata y luego aparece el vacío otra vez. ¡Qué angustia!

Aquí entran los maximizadores, que le quieren sacar a la vida el máximo provecho, por ejemplo son esos comensales que buscan en los restaurantes el servicio de buffet, en el cual pueden comer hasta saciarse, por el gusto de desquitar lo más posible el precio pagado.

Esta reflexión va dirigida a aquellos que se lamentan toda la vida no por las cosas que hicieron, sino por lo que no hicieron.

Las investigaciones de muchas universidades estadounidenses de gran prestigio, tocan los casos vinculados a este tema de los arrepentidos.

En general las investigaciones sobre los arrepentidos radican en encuestas realizadas en hogares de ancianos, asilos, residencias de la tercera edad, y les interrogan sobre qué cosas de sus vidas les causan, ahora, arrepentimientos graves.

Las listas de cosas de las que se arrepienten toda la vida estos ancianos, tienen que ver directamente con lo que No hicieron o dejaron de hacer, por una mala decisión en su momento.

Las listas son muy extensas pero abarcan estos temas principales:

  • Selección fallida de pareja
  • Causas de divorcio
  • Hijos no deseados
  • Elección equivocada de carreras universitarias
  • Empleos inconvenientes
  • Cambios de residencias y de país
  • Compra de “Tiempos compartidos” en hoteles de lujo por todo el mundo
  • Adquisición de casas de campo
  • Compra de automóviles de gran lujo
  • Adicciones al alcohol, drogas, sexo, juego

Lo que llamó poderosamente mi atención es la lista infinita de cosas que estos ancianos no hicieron de niños:

  • Tener mascotas
  • Aprender a nadar
  • Aprender a patinar
  • Aprender a andar en bicicleta
  • Ser boy scout
  • Caminar descalzos
  • Mojarse con la lluvia
  • Comer todos los dulces o golosinas posibles
  • Salir de excursión con amigos
  • Ser audaces

Queda la sensación en muchos entrevistados en que no decidieron correctamente lo que la vida les ofreció como oportunidad y la dejaron ir.

No hay manuales ni libros de autoayuda para ser felices, no hay recetas, ni decálogos.

Finalmente todos quieren y aspiran a la felicidad por caminos insólitos. Los caminos más socorridos son: El dinero, la fama y el poder, por ahí transitan la mayoría de los seres humanos. Y la disyuntiva es la siguiente: ¿Lícita o ilícitamente?

¡Hasta pronto arrepentidos de cometer equivocaciones simples o complicadas!, no hay manera de reparar las historias, porque ya lo pasado, pasado. La culpa, es un pecado que no se lava con nada.

*La vaca filósofa.

Foto: stevepb

About The Author

Soy binacional México-guatemalteco, 77 años. Antropólogo, psicoanalista, periodista, ecólogo, ciclista, poeta y fotógrafo.

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