junio 07, 2026

España: Especulación y mesianismo climático disparan las tarifas de energía

España: Especulación y mesianismo climático disparan las tarifas de energía

Luis Nava Lara*

El pasado 13 de agosto, las tarifas de electricidad alcanzaron el España los 117,29 euros megavatio-hora, casi el triple de los 40 euros de 12 meses antes. Y, como en el futbol, España ya disputa el título de las tarifas más altas de electricidad de la Unión Europea (UE).

Los precios récord están afectando fuertemente a las pequeñas y medianas empresas, las que generan el 70 por ciento de los empleos del país y son el motor de la economía española, millares de las cuales ya sucumbieron a la crisis.

En enero de este año hubo una ola de frío muy intensa debido a la borrasca Filomena, clasificada la más intensa de los últimos 50 años, y los precios de la electricidad subieron. Ahora hay una ola de calor y los precios subieron nuevamente, a pesar de que las empresas de energía fueron beneficiadas por los recortes de impuestos, lo cual no se refleja en los recibos de la luz.

España de jacta de generar más de dos tercios de su electricidad de fuentes renovables y de “emisiones de carbón cero” -22 por ciento de las platas nucleares, poco menos de eólica, 12 por ciento de las hidroeléctricas y 6 por ciento de las solares fotovoltaicas (el resto proviene de termoeléctricas de ciclo combinado de gas natural, cogeneración y termoeléctricas de carbón).

El país importa la mayor parte de su gas de Argelia y ha pagado los precios crecientes de los mercados del carbono, que imponen tributo al gas y a los demás combustibles fósiles, a los que se unen las nuevas disposiciones de la UE para cumplir con las metas de “descarbonización”.

Los precios alcanzaron esta semana la casi inimaginable cifra de los 188 euros por megavatio-hora. Las empresas que generan electricidad a partir de reactores nucleares están en el ojo del huracán. Los intentos del gobierno español de reducir los precios, retirando los subsidios al sector, sólo echaron más leña al fuego, pues no son más que parte de la parafernalia de disposiciones fiscales que, cuando mucho, podrán reducir 30 por ciento de los costos a finales de año. No se hable de la reacción airada de las empresas del sector.

El problema es otro

Hace tiempo que Europa dejó de invertir en infraestructura energética, excepto en las fuentes solares y eólicas, a costa de sumas enormes de subsidios para las empresas de ese sector. Por ironía, la poca eficiencia de estas fuentes hizo que, con frecuencia, fuera preciso importar electricidad de países vecinos -que la generan en termoeléctricas a carbón o en plantas nucleares, para disgusto de los radicales del catastrofismo ambientalista.

Se suma esta deficiencia el deseo mesiánico de reducir a cero la producción de bióxido de carbono (CO2) europea en 2030. Con precios entrelazados al gas, debido a los límites de emisiones de CO2, la situación tiende a convertirse en una pesadilla. Al fijarse los precios del gas, no por su costo, sino por los títulos de emisiones de CO2, que no pasan de ser instrumentos especulativos, todos los demás ramos de la generación de electricidad, aunque no emitan ni un gramo de carbono, tienen que entrar a la fuerza al juego del alza de precios.

Es irónico que los pioneros de la energía nuclear europeos fueran la francesa Madame Curie y los Tokamaks usados en la investigación de la fusión nuclear. Francia, y esto es sintomático, no tiene los mismos problemas energéticos que el resto de Europa, porque posee una red de reactores nucleares que satisface la mayor parte de su consumo de electricidad. Sin embargo, los últimos avances en materia de energía nuclear vienen de Oriente -de China, India y Rusia- y de Estados Unidos. China acaba de anunciar el proyecto de cuadruplicar su generación hidroeléctrica y acaba de poner en funcionamiento el primer prototipo de reactor de fisión nuclear alimentado por torio, que espera presentar para uso comercial en 2030. En Estados Unidos hay varias sociedades público-privadas que trabajan para hacer viable la desde hace mucho soñada utilización comercial de la fusión nuclear

Hablando sobre el disparo de los precios del gas natural en la UE, el presidente ruso, Vladímir Putin responsabilizó a los “chicos inteligentes” de la Comisión Europea, que entregaron el abastecimiento de la energía a los mercados. “Ahí está el resultado”, afirmó (RT, 10/09/2021). Todo indica que hay muchos “chicos inteligentes” contribuyendo al problema energético europeo, pues trabajan en programas que combinan la voracidad de los mercados especulativos con los delirios referentes al clima del planeta.

*MSIa Informa

Foto: dominickvietor

About The Author

Maestra en Periodismo y Comunicación; directora de noticias, editora, jefa de información, articulista, reportera-investigadora, conductora y RP. Copywriter de dos libros sobre situación política, económica y narcotráfico de México; uno más artesanal de Literatura. Diversos reconocimientos, entre ellos la Medalla de plata por 50 Aniversario de Radio UNAM y Premio Nacional de Periodismo, categoría Reportaje.

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