Elisabeth Hellenbroich, Wiesbaden*En los días anteriores a la sesión plenaria anual de las Naciones Unidas, el gobierno del presidente Joe Biden y su secretario de Estado, Anthony Blinken, mantuvieron gran actividad para ostentar el papel de liderato de Estados Unidos en el globo terrestre. Un ejemplo fue el discurso que pronunciara el 13 de septiembre el secretario de Estado en la Facultad de Estudios Internacionales Avanzados (SAIS) de la Universidad John Hopkins titulado “El poder y el propósito de la diplomacia estadounidense en una nueva era”.El discurso, que dejó fuera la mayoría de los problemas que enfrenta Estados Unidos internamente, fue un intento de presentar el poderío de Estados Unidos en el mundo de hoy. Desde el principio de su discurso, Blinken rindió homenaje al que dijo ser el mentor de la diplomacia moderna estadounidense, el ex Asesor de Seguridad Nacional Zbigniew Brzezinski, uno de los creadores de los conflictos del “tablero de ajedrez euroasiático” para contener y poner de rodillas a Rusia.
Según Blinken, somos testigos hoy del fin del orden de la Guerra fría y la razón de ello es que décadas de estabilidad geopolítica han abierto el camino a una competencia intensificada con las potencias autoritarias, con las potencias revisionistas (…) la guerra de agresión de Rusia en Ucrania es la más inmediata, la más aguda amenaza al orden consagrado en la Carta de las Naciones Unidas y al núcleo de principios de soberanía, integridad territorial e independencia de las naciones, y a los derechos humanos indivisibles de los individuos (…) La República Popular de China representa el desafío a largo plazo más significativo porque no sólo aspira a darle nueva forma al orden internacional, cada vez tiene más el poder económico, diplomático, militar y tecnológico para hacerlo. Pequín y Moscú están trabajando juntos para hacer al mundo seguro ante la autocracia.
Blinken recalcó que nos encontramos en un momento de no retorno
Una era termina y otra comienza y las decisiones que tomemos les darán forma a las décadas por venir. (…) Estados Unidos encabeza este periodo desde una posición de fuerza. Y esa fuerza está enraizada en nuestra humildad y en nuestra confianza. (…) Ninguna nación de la Tierra tiene una capacidad mayor de movilizar a otras en una causa común (¡) (…) Y por nuestra visión del futuro -un mundo abierto, libre, próspero y seguro- esa visión no es tan sólo de Estados Unidos, sino que es la aspiración perpetua de los pueblos de cada nación en todo continente.
Blinken resaltó que “Estados Unidos es guiado por el sentido de un interés propio que ha animado al liderato estadounidense a alcanzar sus metas más elevadas. (…) Entendemos que, siendo la más poderosa nación de la Tierra, al forjar reglas mundiales compartidas (¡) -al aceptar límites- y al respaldar el éxito de los otros finalmente hacemos al pueblo estadounidense más próspero, más pacífico, más seguro.” De aquí su conclusión de que “el interés de Estados Unidos de preservar y fortalecer este orden nunca ha sido más grande” (sic).
Llamado a una “geometría diplomática variable”Blinken afirma que la tarea principal es “construir más coaliciones.” Un elemento esencial es lo que él llamó “democracias amigas,” que es por lo que el presidente Biden ha convocado a dos “reuniones cumbre por la democracia” Resaltó también que esas alianzas deberían ampliarse (…) “estamos determinados a trabajar con cualquier país -inclusive con aquellos con los que disputamos en asuntos importantes.” (Esto es una alusión a los países del grupo BRICS, y a las naciones africanas y latinoamericanas que demostraron en la pasada reunión del G-20 que no aceptan la posición de Estados Unidos respecto a Rusia y China y la guerra de Ucrania).
Estamos convirtiendo al G7 en un comité coordinador de las democracias más modernas del mundo, combinando nuestra músculo político y económico no sólo para abordar los asuntos que afectan a nuestro pueblo, sino también para ofrecer a los países fuera del G7 mejores formas que presentar a sus pueblos. (…) Elevamos el nivel de interés en nuestra relación con la Unión Europea. Juntos representamos el 40 por ciento de la economía mundial.
Más adelante subrayó cómo, bajo el liderato del secretario de la Defensa, Lloyd Austin, (…) “más de 50 países están cooperando para respaldar la defensa de Ucrania y construir una fuerza militar ucraniana suficientemente fuerte para detener y derrotar ataques futuros. (…) Hemos alineado a multitud de países en la imposición de sanciones sin precedente, controles de exportaciones y otras cargas para Rusia.”
Elogió que “140 naciones de las Naciones Unidas -más de dos tercios de los estados miembros, reafirmen la soberanía y la integridad territorial de Ucrania y condenen las atrocidades y la agresión rusa. (…) Coordinamos al G7 a la Unión Europea y a docenas de países más para que respalden la economía ucraniana para que reconstruya su red de energía, que más de la mitad ha sido destruida por Rusia. Así es como funciona la geometría variable: para cada problema, formamos una coalición para resolverlo.”Blinken agregó que bajo el liderato estadounidense los aliados transatlánticos y del Indo-Pacífico están unidos ahora en la defensa de “nuestra seguridad, prosperidad y libertad compartidas. Esto comprende la alianza AUKUS, promovida por Estados Unidos que abarca a Australia, al Reino Unidos y a los mismos Estados Unidos”, y recalcó que Japón, Australia y Nueva Zelanda son ahora participantes activos de las reuniones de la OTAN. Se refirió también a la alianza QUAD, que comprende a Japón, India, Australia y a Estados Unidos, y anunció con orgullo que en la reciente reunión del G-20 su país y otros presentaron la propuesta de un plan de inversión de 600 mil millones de dólares para 2027 -la Sociedad de infraestructura e inversión global (PGI, por sus siglas en inglés)- que es un plan para contrarrestar la iniciativa china del Cinturón y Ruta.
Todas esas iniciativas se han tomado, según Blinken, para fomentar el liderato estadounidense en el globo. Blinken terminó con su propuesta para remodelar las Naciones Unidas:
Esto es por lo que impulsamos una visión afirmativa para ampliar el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, nuevos miembros permanentes y no permanentes de África, América Latina y del Caribe.
*MSIA Informa

