abril 16, 2026

EUA: Deuda, tasas de interés y títulos públicos

EUA: Deuda, tasas de interés y títulos públicos

Mario Lettieri y Paolo Raimondi, desde Roma*Cuando la agencia calificadora Fitch rebajó los títulos de deuda de los EUA de AAA a AA+, a inicios de agosto, el gobierno de Washington respondió de inmediato y de dura forma. La secretaria del Tesoro, Janet Yellen, planteó un total desacuerdo y tildó la decisión de arbitraria.En 2011, el entonces presidente Barack Obama reaccionó muy violentamente cuando la Standard & Poor’s hizo lo mismo. ¡Que los gobiernos europeos recuerden esto cuando las agencias estadounidenses pontifiquen sobre el desempeño de sus economías!

El argumento de Fitch fue muy genérico y no abordo el núcleo del problema. La agencia afirma en los últimos años, hubo un continuo deterioro en los patrones de gobernanza de la economía. Igualmente, en lo respectivo a cuestiones fiscales y de deuda.

En realidad, hubiera sido entrar de lleno en el asunto

La deuda pública total estadounidense (federal y regional) pasa ya de 32 billones de dólares, contra los 10 billones durante la eclosión de la gran crisis financiera de 2008. Los estimados apuntan hacia los 50 billones de dólares hacia finales de la década.Además de esto, desde hace bastante tiempo, año con año los gobiernos de los EUA no han logrado mantener los gastos dentro de los límites presupuestarios y, ritualmente, han superado los límites máximos de endeudamiento para evitar la quiebra del Estado. En esta ocasión, un acuerdo bipartita decidió suspender el límite de la deuda federal hasta enero de 2015, debido a una conveniencia política, hasta que el nuevo presidente tome posesión después de las elecciones de noviembre de 2024.

Tras el avance de la deuda, se estima que, este año, el déficit presupuestal aumentará hasta el 6.3% del Producto Interno Bruto (PIB). El año pasado la cifra fue de 3.7%.

La caída en la calificación aumentará, inevitablemente, las tasas de interés de los títulos públicos, los conocidos título de Tesoro (Treasuries). A esto se sumará el aumento producido por las elevadas tasas de interés impuestas por la Reserva Federal, justificadas como un movimiento indispensable para contener la inflación. Es conocido que, desde hace meses, la Fed intenta desmantelar los esquemas de “flexibilización cuantitativa” (inyecciones de liquidez), evitando también comprar nuevos títulos gubernamentales o renovar parte de los que están por vencer.El resultado: Los títulos públicos se encuentran en una fase de gran fibrilación

Lo cual revela no solamente un problema de gestión de deuda pública. Como vimos en las últimas semanas, el aumento de intereses en los títulos públicos tiene repercusiones muy peligrosas en la estabilidad de algunos bancos regionales, inclusive con quiebras reales. Obsérvese que Moody’s rebajó recientemente la calificación de algunos de esos bancos regionales.

El sistema bancario estadounidense está lleno de títulos gubernamentales que, comparados con las tasas actuales, está ocasionando daños a sus poseedores. Intentar sustituirlos no es una operación lineal. Además de los perjuicios a registrar al calor de las ventas, el efecto general en sus valores de mercado puede ser muy desestabilizador para sus participaciones.

Entretanto, es oportuno registrar que, en el período de octubre de 2022 a junio de 2023, el desembolso con intereses fue de 652 mil millones de dólares, superior a los gastos directos con la defensa. El valor es 25% superior al gasto con intereses en el mismo período del año anterior. La oficina Presupuestaria del Congreso (CBO) estima los intereses a pagar en 745 mil millones de dólares en 2024, y más de 10 billones en la década siguiente.El problema reside, también, en el hecho de una deuda pública estadounidense “rodeada” por cuantiosas deudas y burbujas especulativas. La rebaja, por ejemplo, tendrá también fuertes repercusiones en las tasas de interés de las hipotecas y de los fondos mutuos para la adquisición de inmuebles. La deuda combinada para las hipotecas residenciales y comerciales es de aproximadamente 18 billones de dólares.

Y habrá otro efecto negativo en las deudas del crédito educativo, burbuja que ya llega a 1.7 billones de dólares. El pago de intereses y cuotas de estas deudas había sido suspendido durante el período de la pandemia de Covid-19, pero, por decisión del gobierno, se retomará a partir de septiembre.

Por ende, hay temor de que, en el intento de contener las deudas públicas y los déficits presupuestales, los servicios públicos sean los que paguen el precio, comenzando por la salud y la educación.Los gravísimos problemas financieros de “Evergrande”, la gigante china de la construcción y financiamiento privado, además de crear graves problemas en Pekín, corre el riesgo de impactar la incierta tendencia de las finanzas y de la deuda, también en los EUA y en otros países.

*MSIA Informa

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About The Author

Maestra en Periodismo y Comunicación; directora de noticias, editora, jefa de información, articulista, reportera-investigadora, conductora y RP. Copywriter de dos libros sobre situación política, económica y narcotráfico de México; uno más artesanal de Literatura. Diversos reconocimientos, entre ellos la Medalla de plata por 50 Aniversario de Radio UNAM y Premio Nacional de Periodismo, categoría Reportaje.

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