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Aunque está lejos de ser inusitada, como proclaman algunos vocingleros del alarmismo climático, la aridez está acarreando graves consecuencias, con temperaturas altas, grandes incendios forestales, pérdida de cosechas y reducción de los niveles de ríos importantes, como el Rin, una de las principales arterias fluviales del continente.
Según el Observatorio Europeo de la Sequía, 47 por ciento del territorio de la UE se encuentra en estado de advertencia y 17 por ciento en alerta (RT, 12/08/2022).
En Alemania, el Rin está cerca de ser interrumpido cerca de Frankfort, lo que acarrearía una interrupción que perjudicaría enormemente el transporte de carbón y de petróleo diésel, además del de otros géneros.
En Francia
El servicio meteorológico Météo-France informa que se trata de la peor sequía del país desde 1958, cuando comenzaron los registros. El 5 de agosto, el gobierno activó un gabinete de crisis para enfrentar la situación, con 80 por ciento del territorio nacional sometido a restricciones del consumo de agua.
Según el ministro de Transición Ecológica, Christophe Béchu, más de 100 municipios de todo el país están sin agua potable, la cual se está abasteciendo con camiones cisterna.
Para empeorar las cosas, el país enfrenta una sucesión de grandes incendios forestales, como el que asoló la región de la Gironda, la semana pasada, y que provocó el traslado de 10 mil personas.
Los incendios forestales alcanzaron también a España, que tuvo su mes de julio más caliente desde 1961. En varias regiones, como Galicia, Cataluña y Andalucía, se impusieron restricciones al consumo de agua.
En Italia
El presidente de la Sociedad Meteorológica de Italia, Luca Mercalli, afirmó que la sequía del país es la peor de los últimos 230 años. El fenómeno está afectando en particular la cuenca del río Po, al norte del país, que se secó varios tramos, donde se cosecha un tercio de la producción agrícola italiana. En toda la región norte se establecieron medidas de racionamiento del agua.
El gobierno de los Países Bajos, ante la emergencia, decretó una escasez nacional de agua. El problema ya está afectando la agricultura y el transporte por los canales, según el ministro de Infraestructura y Gestión del Agua, Mark Harbers.
Bélgica tuvo el mes de julio más seco en 137 años y restringió el consumo de agua en la región de Valonia.
En Suiza, la sequía está amenazando gravemente el sector de productos lácteos. En Friburgo, Neuchatel y en los cantones de Jura y Obwalden, los pastos se secaron y las autoridades se vieron obligadas a usar hasta helicópteros militares para llevar agua a las zonas más distantes.
E Inglaterra tuvo su mes de junio más caliente desde 1935, con numerosos ríos y estanques reducidos a cero, lo que hizo que el gobierno decretase oficialmente la sequía en el centro, Sur y Este del país.

