Si las abejas desaparecieran de la superficie del Globo, el hombre tendría sólo cuatro años de vida: Albert Einstein.
Las abejas constituyen los polinizadores más importantes del mundo de cultivos alimentarios. De hecho, se estima que un tercio de los alimentos que consumimos cada día se basa en la polinización principalmente por las abejas.
Pero por más que estemos acostumbrados a verlos trabajando, estos insectos también necesitan dormir.
De manera reciente, el fotógrafo de vida silvestre Joe Neely pudo captar a dos abejas acurrucadas en una flor, y la foto muestra un lado hermoso de ellas que rara vez presenciamos.
La Diadasia diminuta, o simplemente la abeja globo, recoge el polen de su comida favorita, la planta globo malva.
Según el Servicio Forestal del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, sus nidos se encuentran comúnmente en un suelo parcialmente compactado a lo largo de los márgenes de caminos de tierra en el oeste de la Unión Americana.
El mundo de las abejas malva juega un papel importante en la reproducción de la flor.
¿Cuatro años de vida?
Una vez, Einstein dijo: Si las abejas desaparecieran de la superficie del globo, el hombre tendría sólo cuatro años de vida.
Además de la miel, las abejas son un componente crucial en la producción mundial de alimentos. Sin las abejas volando de flor en flor, recogiendo néctar, las plantas no podrían polinizarse mutuamente.
El néctar se encuentra en el interior de la flor, justo en su base. Las abejas, atraídas por él, se colocan al borde de las flores, y cuando lo atrapan, su cuerpo peludo queda impregnado del polen de la planta.
La abeja deja la flor en busca de la siguiente, para seguir recolectando el néctar. Así, se convierte en un instrumento de polinización natural.
Foto: jggrz

