Las autoridades de Filipinas ordenaron que personas no vacunadas de la región metropolitana de Gran Manila, donde habitan 14 millones de habitantes distribuidos en 16 urbes y un municipio, deberán permanecer confinadas.
Así, quienes no hayan recibido las dos dosis del fármaco contra el nuevo coronavirus, deberán quedarse en casa, pudiendo solo salir para adquirir artículos de primera necesidad, buscar ayuda médica, ir a trabajar y hacer ejercicio al aire libre cerca de su hogar.
Quienes laboren, deberán someterse a una prueba de covid-19 cada 15 días, corriendo con los gastos de unos 100 dólares.
Hasta el momento, las restricciones se mantendrán hasta el 15 de enero, aunque el periodo puede prolongarse si el número de contagios sigue incrementándose.

