Por cuarta semana consecutiva, en París y otras urbes francesas, miles de personas protestaron contra el certificado de vacunación de covid-19 y lo que definen como restricciones a su libertad personal.
Recientemente, el Consejo Constitucional ratificó la mayoría de las disposiciones de una nueva ley que detalla los lugares donde es obligatorio presentar el certificado de vacunación para poder entrar.
Ahora, el pase es obligatorio en cafés, restaurantes, medios de transporte de larga distancia, y en algunos casos, hospitales.
Ya regía
Para lugares de eventos culturales o recreativos como cines, salas de concierto y parques temáticos con capacidad para más de 50 personas.
En la nación gala, hay ciudadanos que aún se oponen a la obligatoriedad de la vacuna para trabajadores de la salud, a partir del 15 de septiembre.
Alegan que el requisito del certificado limita sus movimientos fuera del hogar y vuelve obligatoria la vacuna, cuando Francia registra actualmente 12 mil casos confirmados nuevos por día y más de 112 mil personas han fallecido por el virus desde que comenzó la pandemia.

